Presa del temor, porque son muchas las historias que se tejen a su alrededor, Yury Catalina Mesa recurrió a la fertilización in vitro, cuando la fecundación se da por fuera del cuerpo de la madre, para alcanzar uno de sus sueños: ser mamá.
Tres años después de su vida juntos, Yury y su pareja empezaron la búsqueda.
Luego de visitar distintos ginecólogos, centros especializados y recurrir a diferentes tratamientos, Yury recibió una llamada que quedó grabada en su memoria: “eran las 12:30 p.m., sonó el teléfono y al otro lado de la línea el ginecólogo me decía: Yury le vas a dar gracias a Dios porque tienes una persona o personitas en el vientre”.
Yury comenta que fue un momento mágico. “Gritaba y lloraba. La sensación fue linda. Llamé a mi esposo y le conté la buena nueva. Estábamos felices por la luz que se abría en nuestro camino, tras una búsqueda de 15 años”, señaló.
En Colombia entre 1990 y 2011, nacieron 5.191 niños gracias a la fecundación asistida, según la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida, a la que reportan 7 centros del país.
Sin embargo, son pocas las estadísticas que se encuentran en el caso de Medellín.
John Fidel Cano Franco, director médico del Instituto de Fertilidad Humana, Inser, explicó que en el mundo se calcula que entre el 10 y el 15 por ciento de la población mundial es infértil, según cifras de la Organización Mundial de la Salud, OMS.
Anotó que los análisis sobre accesibilidad a los tratamientos de reproducción asistida dan cuenta que por cada millón de habitantes, en los países en vía de desarrollo, las mujeres en edad fértil, entre 15 y 40 años, acceden a 200 ciclos de reproducción in vitro, que es de las más comunes.
Aseveró el ginecólogo Cano que la reproducción asistida es cuando se le ayuda a las células del cuerpo que están involucradas en el proceso productivo, espermatozoides y óvulos, para que se encuentren.
Dijo el médico que los estudios adelantados en el 95% de las parejas muestran que entre el 10 y 15% de los problemas son masculinos moderados o severos; entre el 50 y 60% de origen femenino, y cerca del 30% problemas combinados.