En 2004 celebraron 150 años y su mayor hito ha sido que el emprendimiento de más de un siglo se mantenga en casa.
Los viñedos de Cousiño Macul se plantaron desde 1860, son plantas que no se encuentran en otra parte de Chile. Carlos Cousiño lo llama, “su mayor capital”. FOTO
Cortesía Cousiño Macul
Un día en el viñedo Cousiño Macul en Chile, Arturo Cousiño Lyon encontró a uno de sus trabajadores, el alemán, dándose un baño desnudo en un cuba de vino. El alemán dijo: “el vino hace muy bien para mantenerse joven”, y Arturo le respondió: “pero usted le hace muy mal al vino”. La historia la cuenta Carlos Cousiño, nieto de Arturo y actual presidente de la Viña. Él, junto a sus hermanos, Emilio y Arturo –la sexta generación– la manejan. Carlos habló con EL COLOMBIANO sobre una empresa familiar que tiene 162 años de historia.
¿Cómo han logrado tener el viñedo en la misma familia durante tantos años?
“Creo que es una historia bastante extraordinaria en Chile porque hay pocos emprendimientos que duran siete generaciones, ya mis hijos están trabajando...