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Tendencias | PUBLICADO EL 13 noviembre 2021

Kia Sonet: escalón de acceso

  • Trae seis airbags, sin controles de tracción, estabilidad y asistente de arranque. FOTO CORTESÍA
    Trae seis airbags, sin controles de tracción, estabilidad y asistente de arranque. FOTO CORTESÍA
  • Trae seis airbags, sin controles de tracción, estabilidad y asistente de arranque. FOTO CORTESÍA
    Trae seis airbags, sin controles de tracción, estabilidad y asistente de arranque. FOTO CORTESÍA
Por Juan Moreno

Kia necesitaba un SUV de entrada que se ubicara debajo del Sportage y que tomara las riendas del Soul. Para llenar este vacío llegó el Sonet, ideal para circular por fuera del asfalto y con buen espacio, pese al tamaño contenido de sus formas.

Hablamos de un subcompacto con aspecto SUV, pero más enfocado a los crossover, un hatchback con carrocería levantada unos centímetros del piso y con protectores plásticos que le dan una apariencia todoterreno. Tiene la parrilla “Tiger Nose”, característica de la marca, pilar C con apliques plásticos en negro brillante y luces halógenas, desfasadas para un producto de su precio. Tiene rines de 16 pulgadas y barras de techo decorativas, no funcionales.

El motor, Smartstream, es un 1.5 de 16 válvulas con una producción de 114 caballos y 144 Nm de torque. La versión Vibrant llega con caja denominada IVT, “Inteligente Variable”. Según la marca, aprovecha mejor los rangos efectivos con el motor y las condiciones de manejo, y mejora el consumo de combustible. La tracción es a las ruedas delanteras.

El volante tiene mandos para el audio, la telefonía, el control crucero y el limitador de velocidad. El tablero es análogo, con pantalla digital monocromática y cuenta con conectividad total y cámara de reversa.

El Sonet acelera progresivamente dentro de sus posibilidades y se desempeña bien en ciudad e incluso en superficies empinadas. En el modo manual, da la sensación de ser un auto más potente. En vías abiertas ofrece una respuesta digna, sin ser especialmente rápido, incluso sus rivales con motor turboalimentado le sacan ventaja.

Se destaca la estabilidad de la carrocería. En maniobras evasivas y de frenado de pánico se comporta de manera precisa, pese a no tener ayudas electrónicas. También la altura del piso permite pasar obstáculos sin comprometer el centro de gravedad.

Conclusión

Es buena opción en ciudad y carretera, por su impacto estético y la economía de combustible, sobre los 45 kilómetros por galón con uso mayormente en la urbe. Lamentablemente el precio alto ($90.9 millones) y su equipamiento desequilibran la relación precio/producto si lo comparamos con sus rivales.

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