En el mundo de la robótica nació una nueva generación de robots vivos. Un grupo de siete investigadores (biólogos, químicos y físicos) del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) logró, a partir de células musculares esqueléticas de ratón, crear biobots que nadan y se deslizan como gusanos o peces. Un paso más que da la ciencia.
El estudio empezó en 2018 y este año arrojó los primeros resultados. Consiguieron que estos robots que miden 1 centímetro de largo y tienen un esqueleto inteligente fabricado con plástico flexible (polímero llamado PDMS) se muevan: lo hacen a 3,3 centímetros por minuto, es decir, 25 veces más lento que un caracol de jardín.
“Están compuestos por células musculares que se mueven, reaccionan a estímulos eléctricos...