Esta inicial serie de medidas para ordenar el transporte público de pasajeros, mejorar el medio ambiente y descongestionar el Centro requieren el compromiso general, para asegurar su eficacia.
Las medidas concretas consisten en la puesta en marcha de carriles de uso preferente para buses, busetas y microbuses (84 kilómetros inicialmente); la instalación y operatividad de los paraderos, para que los pasajeros sepan dónde bajarse y los conductores dónde parar; la entrada de buses no contaminantes, y el correlativo retiro de los que más dañan el medio ambiente; la regulación y limitación de las rutas en el Centro de la ciudad; y la consolidación de la tarjeta Cívica como mecanismo de viaje unificado en el sistema de transporte público urbano....