No son aislados los cuestionamientos a la Corte Suprema y varios de sus magistrados. Hasta ahora parecen no darse por aludidos, pero el país espera más que silencios o alardes de poder.
Según los resultados históricos de las encuestas Gallup Poll, la Corte Suprema de Justicia tenía en julio de 2008 una opinión favorable nacional del 67 por ciento de los consultados, mientras la desfavorable era del 18 por ciento. Ocho años después, los índices se han invertido dramáticamente: hoy la opinión favorable de la Corte Suprema es solo del 27 por ciento, mientras la desfavorable ha subido al 65 por ciento. En abril del año pasado, la imagen negativa estuvo muy cercana al 70 por ciento.
Teniendo en cuenta que la imagen negativa del sistema judicial es superior al 80 por ciento (Gallup Poll 114 de agosto de 2016), y que otras altas cortes como la Constitucional también cargan con alta imagen negativa, podría pensarse que se trata de un rechazo generalizado que no tiene en cuenta las condiciones específicas del cumplimiento de los deberes por parte de la Corte Suprema y sus magistrados.
No puede rechazarse de plano la actividad de la Corte Suprema porque las encuestas reflejen que...