¿Qué es la juventud? ¿Es hacer ciertas cosas (comer orgánico, grabarse tatuajes), dejar de hacer otras (tener sexo en lugares que no sean la cama, usar la memoria sin acudir a Google), vestirse de cierta manera? Porque si uno no es ingenuo sabe que aquello de ser “jóvenes de corazón” para siempre, es una mentira. El cuerpo traquea, el pelo encanece. Por eso Noah Baumbach, quien ya nos ha presentado filosos estudios humanos (como The squid and the whale, donde se ocupaba de la desintegración dolorosa de una familia) titula su última película “Mientras somos jóvenes”, porque esa frase define la reflexión profunda que hay detrás de la historia que nos presenta: hay algunas acciones en la vida, que la sociedad nos obliga (y nosotros con ella) a...