Pico y Placa Medellín
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Mis papás llegaron mentalizados en salir adelante, buscando oportunidades, y sabiendo que hacer vida en una ciudad nueva no es fácil, pero tampoco imposible.
Por Santiago Montoya - opinion@elcolombiano.com.co
Lo bonito de emprender en Medellín, es que nos llena de orgullo la gente berraca, sin importar de donde venga, ni su nivel de estudios, ni como se viste, y mucho menos si tiene o no dinero.
Cuando estoy en una reunión con un cliente, me encanta decir que soy de Sonsón Antioquia, y cuando me dan el chance, me extiendo otro poquito, y les cuento que toda mi familia es de Sonsón, que llegamos a Medellín en el año 2000, en un tiempo bien duro para el país, y, sin embargo, esta ciudad nos recibió con los brazos abiertos.
Mis papás llegaron mentalizados en salir adelante, buscando oportunidades, y sabiendo que hacer vida en una ciudad nueva no es fácil, pero tampoco imposible.
Mi papá llegó derechito a manejar bus, puntualmente en la ruta de Itagüí al centro de Medellín (de esos buses cabezones grandes que tiran mucho humo de sillas rojas), y gracias al perrenque, a la mentalidad paisa emprendedora, al trabajo en equipo con mi mamá, no se quedaron en ese punto y se pusieron a hacer lo que mejor saben hacer los paisas, se pusieron a trabajar juiciosos, a ahorrar, a invertir lo poco que acumulaban, a negociar, compraron un bus entre varias personas, lo fueron pagando durante varios años, después lo vendieron, compraron dos colectivos, los vendieron, cambiaron un bus por carros particulares, después un bus por un local, compraron una volqueta, vendían buses financiados, compraban letras de cambio, vendían repuestos, mejor dicho, se rebuscaban por todo lado, y así se fueron yendo, dos personas con solo el bachillerato, sin saber hablar otros idiomas, sin contactos, sin dinero, solo con las ganas de salir adelante.
Hoy, 23 años después de llegar del Sonsón, a sus 54 años, viven de sus inversiones, se dedican apoyar a su familia, pero además, sacaron a dos hijos adelante, nos dieron ejemplo, nos dieron educación universitaria, nos apoyan en nuestros proyectos personales, nos hacen creer y soñar en grande, y pues vean lo que han logrado, que hoy estoy acá escribiendo esta historia y compartiéndola con todos ustedes, difundiendo el mensaje, que acá, en Medellín, hay oportunidades para todo el que las busca y quiere salir adelante.