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Columnistas | PUBLICADO EL 25 junio 2022

Ojalá

Solo pienso y deseo que todo salga bien. Pero poco hacen por el partido de gobierno y la democracia bocones como el alcalde de esta ciudad, que se pasea por las emisoras bogotanas sin que ningún periodista se atreva a contrapreguntarle sobre las mentiras que va lanzando al aire.

Por Julián Posada - primiziasuper@hotmail.com

En democracia se gana o se pierde. Pienso y deseo que todo salga bien, ojalá. No entiendo a quienes se regodean en insultos y descalificaciones: si le va mal al presidente, nos va mal a todos; deseo que lo haga bien. Sin embargo, no entiendo mucho el cambio prometido si quienes han de realizarlo son bastantes de los mismos que se han enquistado y vivido del Estado. Creo que los votantes del Pacto Histórico no lo hicieron por ellos. A veces, después de la euforia del triunfo o la desilusión de la pérdida, el silencio es buen aliado. Una cosa es perder y otra, bien distinta, sentirse derrotado.

Me alegro por los que ganaron, y mucho, porque la ilusión del vencedor es incalculable y, como dice la vicepresidenta electa, los nadies pedían a gritos visibilidad. A los que tanto descalifican lo que sucedió conviene recordarles que vivimos en uno de los países más desiguales del mundo. Colombia está plagado de empleadores que desconocen lo que por derecho sus trabajadores deberían devengar, ¿por quién imaginan que votaron ellos? “El país pedía un cambio, estamos llamados a cambiar”, le oí decir a un empresario esta semana.

¿Va a doler?, seguramente, pero este es el resultado de un gobierno sordo e indolente que desatendió y desoyó un malestar social que crecía a sus pies. Quizás los números de la economía sean admirables, pero ese bienestar se sigue quedando en pocos. El mapa electoral dice mucho de una élite que desde el centro ha ignorado la periferia de los que también son hermanos. Que en las protestas sociales hubo desmanes y violencia, totalmente cierto, pero fue de lado y lado y en ambos casos son injustificables. Una vida perdida es una luz que se apaga, venga de donde venga, ya es hora de que empecemos a entenderlo.

Solo pienso y deseo que todo salga bien. Pero poco hacen por el partido de gobierno y la democracia bocones como el alcalde de esta ciudad, que se pasea por las emisoras bogotanas sin que ningún periodista se atreva a contrapreguntarle sobre las mentiras que va lanzando al aire. Al único alcalde abiertamente declarado petrista del país estos comunicadores mediocres buscan rendirle pleitesía. Muchos sabíamos que votando por Petro se empoderaba a este mitómano.

A veces viene bien mirar en perspectiva, contrastar, evaluar y aprender. Cuando miro atrás y veo que hemos superado situaciones terribles como las crisis económicas, los toques de queda y los ataques terroristas, el proceso 8.000, las pescas milagrosas, los secuestros masivos o la imposibilidad de transitar por las carreteras del país, me resulta difícil sentirme derrotado.

Como recuerdo todo eso, y como recuerdo que a esos presidentes también los elegimos y como sé que de esas situaciones también salimos, no me asustan los que auguran la debacle, y hoy, frente a un futuro que como cualquier otro es incierto, prefiero sentarme a reflexionar acerca de qué más puedo hacer por la democracia 

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