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Ingeniero y economista con doctorado en Ingeniería, y doctorando en Historia Empresarial en la Universidad Autónoma de Barcelona. Director de ECSIM y profesor en varias universidades, ha liderado proyectos nacionales e internacionales —públicos y privados— sobre innovación, desarrollo económico y sostenibilidad. Para él, referente en pensamiento empresarial y prospectiva territorial, las ciudades nacen en lo local, pero su destino es el mundo. Solo al abrirse y conectarse logran desplegar su verdadero potencial y construir bienestar duradero.
Lo complejo está en que los estudios sobre desarrollo económico son enfáticos en que las sociedades progresan, generan inclusión social e instituciones democráticas con la generación de empresas y empresarios que desatan una dinámica virtuosa de aprendizaje y transformación social. ¿Qué elegirá Colombia?
Por Diego Fernando Gómez - opinion@elcolombiano.com.com
Las votaciones suelen condensar preferencias sobre asuntos que remiten a visiones del mundo: el papel del Estado, la relación entre mercado y protección social, la importancia atribuida al orden, la seguridad, la redistribución, la tradición, la autonomía individual o el cambio institucional. En ese sentido, los patrones electorales pueden funcionar como una expresión agregada de estructuras de valores distintas entre grupos sociales, territorios o generaciones.
Una región puede estar votando más por mercados, inversión privada, estabilidad regulatoria y premio al esfuerzo individual; otra puede estar votando más por redistribución, protección social, intervención pública y corrección de desigualdades percibidas. Esa diferencia podría remitir a estructuras de valores distintas, pero también a experiencias materiales distintas.
Tomando las votaciones a la Cámara de Representantes el pasado 8 de marzo, se hizo una agregación de dos grupos de votaciones que expresan visiones distintas del país: una, la derecha y el centro, y la otra, el Pacto Histórico. Los dos extremos de la gráfica resultante de esta agregación, Valle y Antioquia, son dos países distintos.
En la investigación publicada por la OECD, ¿QUÉ EXPLICA LAS PREFERENCIAS POR LA REDISTRIBUCIÓN? (Bonnet, Ciani, Grimalda, Murtin, Pipke, 2024). Encontraron que la creencia en la igualdad de oportunidades aparece como el predictor más fuerte de una menor demanda de redistribución: cuanto más cree una persona que el esfuerzo permite ascender, menos redistribución desea. Desplaza el debate desde la idea de que la redistribución depende principalmente de “ser rico o pobre” hacia una visión donde importan más las creencias sobre cómo funciona la sociedad, especialmente si el éxito se percibe como producto del mérito o como resultado de ventajas estructurales. Cuando una región percibe que existen oportunidades relativamente abiertas para progresar mediante empleo, empresa o movilidad social, tiende a mostrar menor demanda de redistribución fuerte.
Los análisis de la Encuesta Mundial de Valores, sugieren que el voto regional no depende solo del ingreso o de la ocupación, sino también de cómo se interpreta la incertidumbre, la seguridad y la justicia social. En contextos donde predominan valores de supervivencia, suele haber más énfasis en seguridad económica y física, y menores niveles de confianza y tolerancia. Donde predominan valores liberales, de autonomía y emprendimiento, el voto probablemente está expresando mayor confianza en el mercado y la movilidad por esfuerzo. Una región que vota por una agenda de izquierda más redistributiva probablemente está expresando mayor demanda de protección, compensación y presencia estatal frente a desigualdades percibidas o vividas. (Modernización, Cambio Cultural y Democracia. Inglehart y Welzel, 2005)
Bajo esa lógica, una región que vota por una agenda más proempresa podría estar expresando varias cosas al mismo tiempo: mayor densidad empresarial, más inserción en mercados, una experiencia cotidiana más cercana al emprendimiento o al empleo formal, y una percepción de que el crecimiento económico depende en buena parte de reglas estables para producir, invertir y contratar. En cambio, una región que vota por una agenda más orientada a redistribución y protección social podría estar expresando otra experiencia territorial: mayor precariedad, más informalidad, menor acceso a empleo de calidad, servicios públicos más débiles o una historia de abandono estatal.
Lo complejo está en que los estudios sobre desarrollo económico son enfáticos en que las sociedades progresan, generan inclusión social e instituciones democráticas con la generación de empresas y empresarios que desatan una dinámica virtuosa de aprendizaje y transformación social. ¿Qué elegirá Colombia?
Ingeniero y economista con doctorado en Ingeniería, y doctorando en Historia Empresarial en la Universidad Autónoma de Barcelona. Director de ECSIM y profesor en varias universidades, ha liderado proyectos nacionales e internacionales —públicos y privados— sobre innovación, desarrollo económico y sostenibilidad. Para él, referente en pensamiento empresarial y prospectiva territorial, las ciudades nacen en lo local, pero su destino es el mundo. Solo al abrirse y conectarse logran desplegar su verdadero potencial y construir bienestar duradero.