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La migración, sin embargo, tiene un riesgo enorme. Las personas que se van raramente regresan, lo que significa que se está drenando de manera dramática tanto el talento como la mano de obra local.
Por David Yanovich - opinion@elcolombiano.com.co
En los últimos cinco años, Colombia ha experimentado un fenómeno migratorio significativo que ha transformado al país en un exportador de gente. Según datos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, más de cuatro millones de colombianos residen en el extranjero de manera regular. Entre 2010 y 2022, se registró la salida de más de dos millones de ciudadanos, con Estados Unidos y España siendo los principales destinos.
Este fenómeno migratorio ha tenido un impacto directo en el aumento de las remesas enviadas a Colombia. Según el Banco de la República, el ingreso de remesas ha crecido de manera impresionante en los últimos años. En 2024, las remesas alcanzaron un nuevo récord histórico de US$11.847 millones, superando incluso las cifras de inversión extranjera directa. El Valle del Cauca es el mayor receptor de remesas en el país, representando el 26% del total. Le siguen Antioquia y Cundinamarca, con 17% cada uno. Para estas regiones, las remesas se están volviendo un ingreso fundamental para la economía local.
El crecimiento de las remesas ha sido impulsado principalmente por los colombianos que residen en Estados Unidos, España, Chile y el Reino Unido. En 2024, Estados Unidos representó el 53.% del total de remesas recibidas por Colombia, seguido por España con el 16.%. Chile y el Reino Unido también han incrementado su participación en los últimos años.
Las remesas han llegado a representar cerca del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia en 2024, una cifra histórica que refleja la importancia de estos recursos para la economía del país. Además, las remesas han sido una fuente crucial de ingresos para muchas familias colombianas, superando incluso el valor de las importaciones de café por parte de Estados Unidos.
Esta importancia económica se puede ver dese otro ángulo. Considerando que el salario mínimo en Colombia para el 2025 (con prestaciones) está alrededor de $500 dólares mensuales, las remesas recibidas en 2024 representan el equivalente a casi 2 millones de empleados con ingresos equivalentes al salario mínimo. Esto representa un alrededor de un 10% de las cerca de 24 millones de personas empleadas al cierre del 2024. Las remesas, sin duda, representarían el sector económico de mayor generación de empleo en el país.
La migración, sin embargo, tiene un riesgo enorme. Las personas que se van raramente regresan, lo que significa que se está drenando de manera dramática tanto el talento como la mano de obra local. Esto representa un reto grande para la economía en el futuro.
El aumento de la migración de colombianos en los últimos cinco años ha transformado al país en un exportador de gente, con un impacto significativo en el crecimiento de las remesas. Este fenómeno ha demostrado ser una fuente vital de ingresos para las familias colombianas y ha contribuido al desarrollo económico del país. A medida que la migración continúa, es fundamental que Colombia se prepare para enfrentar los desafíos y aprovechar las oportunidades que presenta este fenómeno migratorio.