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Columnistas | PUBLICADO EL 05 marzo 2022

#Cultura

¿Qué se imaginará la ministra que llevará Rappi en sus maletas naranjas? ¿Poemas, las pinturas dobladas o enrolladas del artista, la novela inédita que compró o encargó a algún autor?

Por Julián Posada - primiziasuper@hotmail.com

El trino desapareció. Imagino que por vergüenza de su autora, que a pesar de ser la ministra de Cultura parece, como muchos, desconocer lo que es la producción artística o lo que es un artista. Escribió Angélica Mayolo, ministra: “#CulturaEnMovimiento es generar alianzas para seguir fortaleciendo la cultura de nuestro país. Hoy nos reunimos con el equipo de @RappiColombia con el objetivo de revisar la posibilidad de comercializar a través de esta herramienta los productos de las Escuelas Taller”. Y más adelante en ese trino, ya inexistente, aclaraba. “En este espacio revisamos la posibilidad de: 1. Crear una cuenta entre Rappi y MinCultura para la comercialización de servicios de los artistas. 2. Comercializar los productos de las Escuelas Taller del país”.

Pensará ingenuamente que por ahí pasa la solución a los problemas estructurales del sector; los rappifavores ya se encargan de comprar el libro, la artesanía o el diseño del emprendedor que uno desea si no dispone del tiempo para ir por él. ¿Qué se imaginará la ministra que llevará Rappi en sus maletas naranjas? ¿Poemas, las pinturas dobladas o enrolladas del artista, la novela inédita que compró o encargó a algún autor? ¿El performance artístico? ¿Las obras de arte de galerías y talleres? ¿Las cáscaras y los lixiviados de la mal llamada economía naranja? Parece desconocer ella las condiciones de transporte y embalaje y la fragilidad de la mayoría de los objetos y creaciones artísticas. ¿Qué desea la titular de la cartera? ¿Que los creadores sigan compartiendo la precariedad de su ecosistema con una plataforma que ha sido acusada de malas prácticas laborales con sus colaboradores?

El sector cultural brindó compañía como pocos durante los meses de encierro, pocos como él fueron obligados a cesar operaciones de una forma tan severa. La ciudadanía lo agradeció; sin embargo, nunca ese esfuerzo fue reconocido ni retribuido por las autoridades de la cultura nacional. Teatros, museos y salas de concierto hace apenas unos meses regresaron a la normalidad. Muchos de sus trabajadores, mayoritariamente informales, dejaron de vender sus productos, miles de emprendimientos culturales y de empleados vieron desaparecer su medio de subsistencia.

“Se estima que en Iberoamérica más de 2,6 millones de puestos de trabajo se vieron afectados por las medidas adoptadas en el sector de las industrias culturales y creativas, ellas representan entre el 2 % y el 4 % del PIB”. “Más de la mitad de las empresas del sector registraron pérdidas hasta de un 80 % de sus ingresos y la creación de valor económico de las industrias creativas y culturales cayó un 13,75 % en el segundo trimestre de 2020, comparado con el mismo período del año anterior”. A estos números llegaron el BID, Mercosur, la Unesco, la Organización de los Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y la Secretaría General Iberoamericana (Segib) en un estudio realizado en once países de la región.

Ministra: la #CulturaEnMovimiento exige #CulturaDelConocimiento #CulturaDelRespeto y #CulturaDeLaSensatez, #CulturaParaLaMinistra 

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