13 años tardó la justicia para darse cuenta que el campesino Gilberto Torres Muñetón, no era guerrillero, y mucho menos “el Becerro”, jefe del frente 57 de las Farc, acusado de la masacre de Bojayá, Chocó, cometida en 2002.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8