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Mundo | PUBLICADO EL 11 septiembre 2021

En EE. UU. temen por otro 11 de septiembre

  • Donde hasta 2001 se irguieron las Torres Gemelas hay ahora un monumento homenaje a las 2.996 víctimas que dejó el ataque. FOTO Getty Images y Efe
    Donde hasta 2001 se irguieron las Torres Gemelas hay ahora un monumento homenaje a las 2.996 víctimas que dejó el ataque. FOTO Getty Images y Efe
  • En EE. UU. temen por otro 11 de septiembre
  • Donde hasta 2001 se irguieron las Torres Gemelas hay ahora un monumento homenaje a las 2.996 víctimas que dejó el ataque. FOTO Getty Images y Efe
    Donde hasta 2001 se irguieron las Torres Gemelas hay ahora un monumento homenaje a las 2.996 víctimas que dejó el ataque. FOTO Getty Images y Efe
  • En EE. UU. temen por otro 11 de septiembre
Por javier alexander macías

Este sábado se conmemoran 20 años del ataque a las Torres Gemelas, que cobró la vida de 2.996 personas.

Este 11 de septiembre, 20 años después de que el mundo vivenciara en directo y por televisión los 149 minutos de caos y terror que sacudieron a EE. UU. y al mundo con el ataque a las Torres Gemelas –y al Pentágono–, el dolor y el recuerdo de sus víctimas sigue vivo, como siguen vivas las consecuencias de esos ataques que dejaron 2.996 personas muertas.

En la mañana de este sábado, como cada una en las que se han conmemorado la memoria de los fallecidos, se leerán las nombres de cada una de las víctimas, mientras los ciudadanos estadounidenses y otras naciones del mundo reclaman a su vez al actual presidente, Joe Biden, el cierre abrupto de una guerra en Afganistán que –tras los mismos 20 años– deja muchas otras heridas abiertas.

Un mes después de los ataques del 11-s, Estados Unidos cargó de bombas sus aviones y las descargó sobre Afganistán, intentando dar en el blanco de los escondites de los talibanes, acusados por el entonces presidente estadounidense, George W. Bush, de ser los guardianes de Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda, la organización autora del mayor ataque en suelo estadounidense.

Asesinado el artífice de los ataques en mayo de 2011, y tras 10 años de confrontación contra el terrorismo, el objetivo de Estados Unidos fue “instaurar una democracia perdida”, pero no pudo hacerlo y hace 12 días retiró sus tropas, dejando a ese país sumido en un caos por el control total del poder gubernamental, abriendo un boquete para un nuevo ataque, incluso, dicen expertos, más fuerte que el del 11-s.

Así lo considera David Castrillón, docente, investigador e internacionalista de la Universidad Externado de Colombia, quien afirma que una de las consecuencias, 20 años después de los ataques al World Trade Center, es que la imagen de Estados Unidos cambió en el mundo y en sus aliados.

“No es una percepción. La misma administración de Biden y su Departamento de Defensa han visto como muy probable que, con la salida de EE. UU. de Afganistán, lleguen nuevos ataques al país o a sus intereses alrededor del mundo”, expresa Castrillón.

La conmemoración del ataque que cambió la historia de EE. UU. está atravesada por el fantasma de un nuevo 11/s, además de la caída de la imagen de Joe Biden por el retiro militar de Afganistán y el asesinato de 13 militares en un atentado ocurrido el 26 de agosto pasado, reivindicado por la sección afgana del Estado Islámico.

La artista Patricia Litewski, de 52 años y quien viajó a Nueva York para visitar el museo de las víctimas por segunda vez, expresó a AFP que es necesaria la conmemoración de este sábado para recordar lo sucedido, “pero también para recordarnos que todavía seguimos enfrentándonos a desafíos en lo que respecta al terrorismo y que, tras nuestra salida de Afganistán, podríamos sufrir más en el futuro”.

Un dolor que no cesa

Parados sobre los escombros de Fresh Kills, en Staten Island, EE. UU, los esposos Horning aseveran que los despojos de su hijo Mathew están debajo de las 600.000 toneladas de restos de hierros retorcidos, acero y material extraído de la Zona Cero días después del atentado. 20 años después del ataque, los Horning solo han recuperado un fragmento de hueso de su hijo, un administrador de bases de datos que murió cuando la Torre Norte se desplomó una hora y 42 minutos después de que fuera impactada por uno de los aviones.

Seis meses después de la muerte de Mathew, Kurt y Diane Horning empezaron la búsqueda de los restos mortales de su hijo en una montaña de escombros en la que se presume hay más huesos y otras pertenencias de otras víctimas de las que nunca se supo nada, entre ellas las de 68 inmigrantes indocumentados que trabajaban en las Torres Gemelas, como documentó Joel Magallán, director ejecutivo de la Asociación Tepeyac, encargada de buscar estas víctimas.

“Fue una doble pérdida. Mi propio gobierno decidió que no era lo suficientemente bueno como para enterrarlo”, dice Diane a medios locales.

Con ese dolor arraigado en el alma, los Horning iniciaron acciones para que el Gobierno les permitiera una búsqueda en esa montaña de escombros, acciones a las que se sumaron otros familiares de víctimas con la misma situación, pero la administración local les cerró las puertas. El paso a seguir fue escalar el caso hasta la Corte Suprema, aunque allí se negaron a examinarlo.

“Me sentí personalmente responsable de haber arrastrado a las otras familias en eso. Ahora no tienen esperanza y debo vivir con eso”, manifestó Diane a AFP. Aún así, los Horning dicen que asistirán a la conmemoración en el espejo de agua del World Trade Center; quieren estar cuando mencionen el nombre de su hijo Mathew.

Las otras víctimas

Solo había pasado unos minutos del desplome de la Torre Norte cuando el fotógrafo estadounidense Stan Honda se encontró una imagen que le daría la vuelta al mundo: una mujer bien vestida estaba cubierta del polvo gris que ensombreció el 11 de septiembre. La mujer, identificada como Marcy Borders, se refugió en un edificio cercano y comenzó a llamársele “dusty lady”. Logró salir del Bank of America, donde trabajaba hacía un mes, luego de que un avión se estrellara sobre el edificio, unos pisos más arriba. Murió en el año 2015, con un diagnóstico de cáncer de estómago.

Borders es solo una de las 2.561 personas que contrajeron cáncer relacionados con las secuelas de los atentados del 11-s, según el monitoreo realizado por el Centro de Salud Ambiental del WTC (WTC EHC). Además, se estima que desde el 2001 a la fecha, han muerto 2.448 personas por haber inhalado el humo generado tras la caída de las torres.

Como en años anteriores, la conmemoración del ataque a las Torres Gemelas estará llena de mensajes emotivos y familiares de víctimas. Pero allí no estará Lucelly Gil, una colombiana de 65 años de edad que trabajó 12 horas diarias desde el 15 de septiembre de 2001 en la recolección de los escombros en el Worl Trade Center. Dice que no irá porque siente que es retroceder, y le duele el alma, como le duele el brazo izquierdo que le dejó este trabajo por el que recibió 7 dólares por hora.

Hoy vive en Queens y padece cáncer de seno. Reclama ser reconocida como ciudadana de EE. UU., el país que ahora vive bajo el miedo de un nuevo ataque terrorista como el vivído hace dos décadas

Contexto de la Noticia

¿qué sigue? biden dio un paso en favor de las víctimas

La presión que los familiares de las víctimas del atentado de las Torres Gemelas, llevó a que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ordenara la desclasificación de los archivos del ataque perpetrado por 19 integrantes del grupo Al Qaeda. “Cuando me postulé a la Presidencia, me comprometí a garantizar la transparencia sobre la desclasificación de documentos relacionados con los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. Al acercarnos al vigésimo aniversario de ese trágico día, estoy cumpliendo con ese compromiso”, dijo el mandatario estadounidense en un comunicado. Los familiares de las víctimas solicitaron a Biden no asistir a la conmemoración de hoy si no desclasificaba los documentos para establecer de una vez por todas si Arabia Saudita jugó algún papel en los ataques.

Javier Alexánder Macías

Amo el periodismo, y más si se hace a pie. Me encantan los perros, y me dejo envolver por una buena historia. Egresado de la Universidad de Antioquia.

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