Luis E. García de BrigardEx Viceministro de Educación
En la década de los 40, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos enfrentaba un serio problema: sus pilotos y aeronaves estaban experimentando una tasa desbordada de accidentalidad. Gilbert Daniels, un joven teniente encargado de encontrar la causa de este trágico misterio, descubrió que las cabinas de los aviones habían sido diseñadas siguiendo un curioso método. La Fuerza Aérea había tomado las medidas corporales de más de 4.000 pilotos y había construido una cabina que se adaptaba al tamaño del piloto “promedio”. Aunque esta solución parecía razonable, el teniente Daniels descubrió que, en realidad, no había un solo piloto cuyo cuerpo correspondiera con el nuevo estándar. En otras palabras, en el esfuerzo de diseñar una cabina que funcionara para todos, habían diseñado, en cambio, una que no funcionaba para ninguno. Fue allí cuando surgió algo que hoy parece obvio: cabinas ajustables, capaces de adaptarse al cuerpo individual de cada...