Un barrio gris se convierte en verde. Una zona con escasas viviendas llama a diseñadores, poetas y músicos a habitarla. 62 hectáreas ubicadas en el corazón de Medellín, conocidas como el Perpetuo Socorro, se están transformando desde 2016. Y la diseñadora industrial Erika Jaramillo Cadavid pasó de ser testigo a liderar ese cambio.
Muchos la conocen por su trabajo de una década en Mattelsa, la primera compañía que decidió abrir su bodega en el sector. El primer paso de la transformación fue sembrar un microbosque en la periferia e incluir al interior de la empresa más de mil plantas de 300 especies diferentes. A la iniciativa de desarrollar un Distrito Creativo, verde y diverso, se sumaron Comfama, la Universidad Pontificia Bolivariana y el sector público. El barrio pasó de ser el de la visita ocasional por un arreglo del carro, o una cita en el Hospital General, al hervidero de una explosión creativa que le dieron otra cara. Una miniciudad dentro de Medellín y una comunidad de más de 30 creadores son los que dirige esta mujer.
¿Qué definición le da a cultura y qué significa, para usted, ser líder?
“Cultura es todo lo que la gente hace, tiene, piensa al interior de un grupo humano con una serie de códigos que se comparten como formas de comunicación. La conservación de la cultura permite a su vez conservar la identidad, lo que somos y desde todos los frentes. Y ser líder es compartir un propósito, apasionar, facilitar y construir con un equipo a través del ejemplo”.
¿Por qué lo hace, qué lo motiva a hacerlo?
“Lo hago por amor al arte, literalmente. Es una fortuna poder unir creatividad, comunidad y naturaleza en tu día a día. Me motiva ser parte de la construcción del Distrito Creativo de Medellín, servir de plataforma para todo el talento creativo, promover las nuevas formas de habitar un territorio y algún día poder entregar un pulmón a la ciudad. Un distrito verde habitado por creadores. Es poético y retador”.
¿Qué o quién lo inspiró y cómo inspirar a los demás?
“El Distrito Creativo nace por la necesidad de la ciudad de tener un espacio que reuniera todas las industrias creativas y culturales en el mismo lugar. Esto reunió al sector público, privado y a la academia. Hay buenos referentes en el mundo como Wynwood, en Miami; Williamsburg, en New York; Station F, en París; Flanders DC, en Lovaina, Bélgica, entre otros. Lo sigo haciendo por amor por la cultura, los creadores y el planeta. El punto de partida son las personas, tener un propósito claro y coherente. Siempre que compartimos lo aprendido, invitamos a construir un propósito donde en el centro estén las personas. De nada sirve un espacio con alto sentido de la estética y tecnología de punta si está deshabitado y sin alma”.
¿Quiénes están detrás de los procesos que lidera?
“A la Corporación Perpetuo Socorro la componen: Comfama, Mattelsa y UPB con un equipo humano maravilloso. En Comfama: el director, las líderes y responsables de empleo y emprendimiento y el equipo de bodega/Comfama. En Mattelsa, su fundador y comunidad. En la UPB: el rector, vicerrector, la decana de arquitectura y su equipo, entre otros. También el gerente de proyectos de la Corporación y la comunidad del Distrito Creativo, hoy ya son más de 30 creadores”.
¿Cómo visibilizar más procesos como el suyo?
“Cada proyecto tiene su esencia, público y forma de comunicarlo. En nuestro caso la difusión es a través de las redes sociales y el voz a voz. Pero, lo más importante, es que cuando los creadores vengan por primera vez al barrio quieran volver, se sueñen su oficina o estudio de creación aquí y en un mediano plazo puedan vivir. Invitamos a los lectores a disfrutar de todo el contenido creativo y cultural que tiene bodega/Comfama, Ruta Naranja, ELPAUER, Distrito Cafetero y el Distrito Creativo en general. Nos encuentran en Instagram como @elperpetuosocorro.org”.