Estudiantes de décimo grado de un colegio del barrio Enciso decidieron colgar de la pared sus sueños, lo que quieren ser y alcanzar en su vida. A esto le llamaron Sueños frustrados.
A distintas alturas cada muñeco escala una cuerda. Arriba, una mano con tijeras amenaza con cortarlas. La indumentaria de estos pequeños títeres representan los sueños de cada estudiante. En el piso de la instalación se desparraman las cuerdas y muñecos caídos. Algunos de ellos tienen partes de sus cuerpos fundidos en la baldosa, en alusión al olvido.
Hace 10 años llegó el profesor Harry López Cadena, artista plástico y docente, comenzó su trabajo de formación ciudadana a través del arte en la Institución Educativa Luis Carlos Galán Sarmiento. Le impresionó el ambiente estudiantil donde todo lo veía como una cárcel: los ladrillos pelados, las rejas, un ambiente que veía poco esperanzador para la creación en los jóvenes.
Desde entonces ha trabajado con todos sus estudiantes en diversos proyectos de formación ciudadana a partir del arte colectivo. Uno de estos proyectos se exhibe ahora en el Claustro de Comfama de San Ignacio.
El profesor estuvo en 2015 en la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz de Colombia, donde habló de creación artística y conflicto armado con el dramaturgo Fabio Rubiano y la artista Clemencia Echeverri.
“Me conmueve ver a niños y jóvenes que al final veía que terminaban derrotados por múltiples razones. Es muy triste ver a un joven con cuadros tempranos de depresión”.
Para el profesor, los estudiantes en décimo grado comienzan a reproducir dinámicas que ven en los barrios. Las llamadas barreras invisibles abren las diferencias, y através del arte se puede ayudar en el diálogo y la concertación. “Me di cuenta que es en la infancia donde visionamos las posibilidades que podemos tener”.
Enseñar arte
Cada año el profesor propone proyectos a sus estudiantes que surgen de sus mismas inquietudes. Salen a la calle, preparan instalaciones y acciones performativas. “El arte cumple una función en la sociedad; el conocimiento moderno basa su conocimiento en la ciencia y en el arte”, anota López.
Así fue que se planteó la exposición Sueños frustrados, una muestra de arte colectivo hecha por sus estudiantes de décimo grado. Un par de estudiantes plantearon en clase que las personas no eran felices porque no podían cumplir el sueño que tuvieron de niños y que este país sería muy diferente si se cumplieran los sueños de los niños.
Juliana David y Santiago Alarcón en un ejercicio de clase de artística, propusieron entonces que cada uno de los estudiantes fabricara un muñeco que represente su sueño a futuro. Así, 27 muñecos trepaban por cuerdas escalando un muro. Del techo pende una mano con tijeras dispuestas a cortar las cuerdas.
Para el profesor López el acompañamiento estudiantil es indispensable para cada etudiante. El peso de cada proyecto se basa en la valoración de las diferencias: “el otro, por diferente, nos complementa y fortalece. La educación y el arte debe ayudar a entender esas diferencias”.
Escribir los sueños
Para Juliana David, lo más interesante fue plantear los proyectos y escuchar al otro. Juliana tiene 16 años. Nació en Urabá y vivió su infancia con una tía en la vereda Cumbarrá, en Cañasgordas, donde estudió primero y segundo de primaria.
Para Juliana, el mayor problema de los jóvenes es que no pueden construir los sueños. Las dificultades con sus sueños venían de casa: su madre vivía en el campo y siempre quiso estudiar algo relacionado con la agricultura y, por cuestiones económicas, no lo logró.
Para Juliana “el campo es como aquello que primero te reduce a seguir con la cultura campesina: venga riegue las matas, ordeñe, arree estas vacas”.
Ahora Juliana quiere estudiar Artes Plásticas. En la Comuna 13 hace parte del colectivo Agroarte, que vincula la agricultura, el hip hop, la cultura grafitera y diversas expresiones estéticas.
“Comencé desde muy niña en la música pero ahora me lancé como una MC, poeta de la calle por así decirlo. La música abre mentes y es capaz de cambiar las ideas de las personas”, anota Juliana.
El profesor Harry ahora escribe un libro de formación ciudadana aplicada a la enseñanza. Para él, el punto clave de su investigación es que los estudiantes investigen sobre problemáticas sociales desde el arte, para lograr construir personalidades grupales. “Empiezan en una dinámica donde el otro es diferente pero me complementa. Es el mayor logro en estos 10 años”.
estudiantes proyectan sus sueños y esperanzas en una exposición de arte colectiva.