En la casa de la familia Veloza Rodríguez hicieron 40 buñuelos para compartir con los vecinos. Toda la semana estuvieron además, empacando las ollas, limpiando los muebles, lavando las cobijas y hoy en la mañana, estaban listos para volver. Su trasteo a Gramalote incluyó además dos perros, dos loros, patos y gallinas.
En medio de una caravana que inició en la mañana de hoy y después de una misa, el primer grupo de gramaloteros, conformado por 57 familias, se instaló en el nuevo Gramalote tras seis años de que un deslizamiento destruyera este municipio nortesantandereano. Iván Mustafá, gerente del Fondo Adaptación —entidad encargada de la reconstrucción— indicó que están dadas todas las condiciones para que se diera el primer trasteo.