Antes de salir para La Habana a la nueva etapa del proceso de paz después del No en el plebiscito, Humberto de la Calle puso a disposición del presidente Juan Manuel Santos su cargo como jefe negociador del Gobierno y asumió toda la responsabilidad de la derrota del acuerdo en las urnas.
“Los errores que hayamos cometido son de mi exclusiva responsabilidad. Asumo plenamente mi responsabilidad política. En consecuencia, he venido a decirle al Presidente que pongo a su disposición mi cargo de jefe de la delegación, porque no seré obstáculo para lo que sigue. Pero repito que continuaré trabajando por la paz sin pausa en el lugar donde yo pueda ser útil”, dijo De la Calle a los medios de comunicación.