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Antioquia | PUBLICADO EL 10 agosto 2020

El deseo del aula abierta en escuelas sin agua

En Antioquia, 544 sedes oficiales no tienen agua, lo que afecta a 37.920 estudiantes. En el 64% no es potable

  • La legalización de predios es uno de los factores que dificultan la instalación del servicio de agua. FOTO: Imagen ilustrativa. Jaime Pérez.
    La legalización de predios es uno de los factores que dificultan la instalación del servicio de agua. FOTO: Imagen ilustrativa. Jaime Pérez.
  • La legalización de predios es uno de los factores que dificultan la instalación del servicio de agua. FOTO: Imagen ilustrativa. Jaime Pérez.
    La legalización de predios es uno de los factores que dificultan la instalación del servicio de agua. FOTO: Imagen ilustrativa. Jaime Pérez.
El deseo del aula abierta en escuelas sin agua
El lío no para ahí. En el 64 % (2.446) de las sedes que sí tienen agua pues es mejor no beberla, porque no es potable. En Oriente, Occidente y Suroeste se concentran el 54% (1.318) de las sedes que no tienen garantía de potabilidad.

No solo a veces llega sucia sino que hay pisos en los que los baños están inutilizados porque el agua no alcanza a subir. Se queda a medio camino en un sistema de tuberías que no es suficiente, un tanto estancada por la baja presión con la que es impulsada desde el tanque. Así que la tercera planta de la Institución Educativa Rural Carlos González, en Belmira, no tiene agua y hay que bajar con baldes hasta el primer piso cuando la necesitan.

En esta escuela rural, en la que están matriculados aproximadamente 400 estudiantes, el agua llega desde el acueducto local de la vereda Zancudito. Roger Alexánder Acosta Sánchez, profesor, cuenta que de este acueducto veredal se surten varias familias y también la institución. Hay días en los que se presentan fallos en la bocatoma del tanque y se va el agua.

Además, la suciedad con la que por épocas viene se debe a las lluvias. Llega el invierno, los muchachos juegan fútbol en el descanso y, aunque la vida cotidiana sigue, el agua llega turbia o sedimentada, los niños no siempre tienen dinero para comprar bolsas en la tienda del colegio. Así que se toman el agua así, como llega. “Ellos no se enferman, no hay síntomas de alergia, pero uno se preocupa muchas veces”, comenta el docente Roger Alexánder.

A causa de la pandemia, sin embargo, los estudiantes de Antioquia no están en las sedes educativas. No hay, por ahora, una promesa de regreso y una de las principales causas es la intermitencia e irregularidad de los servicios públicos. Para tratar de entender mejor este problema, la Secretaría de Educación de Antioquia elaboró un estudio denominado Caracterización del acceso a agua en sedes educativas oficiales. Se trataba de entender cuál era el estado de los 4.342 colegios públicos, urbanos y rurales, en los 117 municipios no certificados. El 96% (4.174) de las sedes educativas diligenciaron la encuesta y 168 sedes no reportaron información (ver gráfico).

El diagnóstico es desalentador para el regreso presencial a las aulas. Si bien el 84% (3.630) de las sedes cuentan con agua, el 13% (544) no tienen este servicio, una situación que afecta a 37.920 estudiantes. De estas escuelas sin agua, ocho sedes son urbanas (perjudicando a 6.899 estudiantes). Urabá, Bajo Cauca y Magdalena Medio son las subregiones con mayor proporción de sedes sin conexión a este servicio.

Si la hay, no se puede tomar

El 24.6% (1.069) no tienen acueducto, siendo las subregiones más afectadas el Urabá y Bajo Cauca, con 509 sedes sin este servicio. Además, el 69.7% (3.028) no tiene alcantarillado. Esta dificultad se concentra en Oriente, Urabá y Norte, que juntas agrupan el 47.1% (1.428) de los colegios oficiales sin alcantarillado.

En Santa Rosa de Osos, desde la Institución Educativa Rural Porfirio Barba Jacob, de la vereda El Caney, el docente Wilson Andrés Grajales cuenta que las once plantas anexas a la sede principal tienen alcantarillados veredales, pero no tienen agua potable. En temporadas de altas de precipitación hay algunos cortes de agua, pero, por lo general, se mantiene el servicio.

El asunto no es aislado a la realidad del departamento. Como lo publicó EL COLOMBIANO en su informe del 24 de junio de 2020, según la Gobernación, con corte a 2018 la cobertura en las cabeceras municipales llegó a 97,2 % pero en las zonas rurales solo alcanzó el 32,3 %. Esto se traduce en que en dos de cada tres viviendas campesinas de Antioquia se debe hervir el agua para consumirla.

Ahora, entre estos servicios públicos en condiciones precarias, también hay instituciones con cortes de luz. Si bien el 99% (4.311) de las sedes tienen conexión a energía, en el 0.5% (21) no hay ningún tipo de energía. Es decir, no hay cómo encender un bombillo.

Predios no legalizados

Alexandra Peláez Botero, secretaria de Educación de Antioquia, comenta que hubo sorpresa en esta entidad departamental cuando conocieron este diagnóstico y que, además, las personas le preguntaban porqué le había quitado el agua a las escuelas de Antioquia. Su respuesta a la comunidad educativa es que no se la quitaron en esta Administración, sino que nunca han tenido.

Peláez añade que es amiga del regreso a la presencialidad y que, “nada reemplaza el alma de la escuela abierta”, pero las condiciones de infraestructura las escuelas oficiales llevaron al Departamento a priorizar la educación en casa durante la pandemia: “En algunos colegios no vamos a poder volver: algunas escuelas tendremos que reubicarlas, en otras vamos trabajaremos arduamente por instalar el servicio de agua. Y hay escuelas donde volveremos con modelos de alternancia”.

Por eso, hace unas semanas anunciaron la Alianza por el agua para llevar el agua potable inicialmente a 538 sedes educativas. Además, la dependencia invertirá $11.000 millones para infraestructura este año en diferentes mantenimientos y reparaciones. Entre esos, se hará mantenimiento en la I.E Normal Superior del Bajo Cauca de Caucasia, por $876 millones, habrá mantenimiento en la I.E San Rafael de Heliconia (Occidente) por $235 millones, así como en la I.E San José de Jericó en el Suroeste por $838 millones.

Entre los asuntos por sortear en este tema está la legalización de predios. El 14 % (618) de las sedes del departamento están asentadas en propiedad de un particular o están en trámite de legalizar. “No podemos intervenir si el predio no es legal. Firmamos un convenio con la Usaid para iniciar ese proceso, inicialmente en el Bajo Cauca”, explica Peláez.

Mientras tanto, en las 544 sedes que aún no tienen agua, antes de la pandemia los docentes y estudiantes se valían de muchos métodos para acceder al servicio. Como atraparla. En el 68% (369) de las sedes sin agua los principales medios de captación son agua lluvia y río o quebrada. A veces, los tanques de captación de agua están lejos de las escuelas y toca caminar largos trayectos.

En el 23% (122) de las sedes sin servicio, la distancia hasta la captación es de más de un kilómetro. En el 76 % (343) no hay redes o tuberías que lleven el agua desde la captación hasta el colegio. Así que con estos trayectos discontinuos del servicio hasta el colegio, con los sistemas de tuberías hechizos y otros percances, no es extraño que en el 54 % (246 sedes de las 544 desconectadas ) el agua tenga olor y sabor.

En momentos de sed, solo queda tomarla así.

“Los niños todo el tiempo están tomando agua de la canilla, sin hervirla, por más que uno les diga que eso les hace daño. A veces les da diarrea o dolor estomacal y uno sabe que es por eso”, dice Grajales .

45.8%
de los predios por legalizar (283) están en Bajo Cauca, Nordeste y Norte.
Infográfico
Daniela Jiménez González

Periodista del Área Metro. Me interesa la memoria histórica, los temas culturales y los relatos que sean un punto de encuentro con la ciudad en la que vivo, las personas que la habitan y las historias que reservan.

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