Faltaban dos horas para que Néstor Pitana, el juez central, señalara el centro del campo y diera inicio al partido número 137 de la Copa Libertadores 2016, que correspondía al juego de vuelta de la final del torneo más anhelado del continente. A la cita, que comenzó en el mes de febrero con los mejores clubes de América, llegaron con vida Atlético Nacional e Independiente del Valle. Ambos con méritos suficientes para ganarse el respeto del mundo del fútbol.Mira aquí el especial “Nacional Campeón de la Copa Libertadores”Los verdes demostraron ser los mejores con el balón en los pies, un exquisito fútbol que cautivó a propios y extraños. Los ecuatorianos, por su parte, no sólo habían dejado en el camino a los históricos River Plate y Boca Juniors, también venían desde la fase previa de la Copa, es decir había jugado dos partidos más.El escenario estaba a reventar. El coloso de la 74, se vistió de fiesta en la previa del compromiso y con miles de luces blancas y banderas recibió a los gestores...