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Los carros autónomos no se mandan solos


foto sstock

La perfección en la conducción de autos sin asistencia humana sigue aún en fase experimental.

Este hecho quedó en evidencia el pasado 19 de marzo, cuando un automóvil que operaba en modo autónomo, y que estaba en servicio para la plataforma de transporte privado Uber, atropelló a una transeúnte de 49 años que cruzaba una avenida a oscuras y sin señalizar, causándole la muerte tras no detectarlo mediante los sensores instalados en el carro.

Sucedió en Tempe, Arizona, y así quedó en evidencia que todavía deben solventarse algunas falencias en seguridad que pueden presentar estos vehículos, diseñados para funcionar mediante sensores, radares, lectores láser, navegadores GPS y visión computarizada, entre otros sistemas.

¿Y qué fue lo que pasó?

El de Tempe no ha sido el primer incidente que involucra vehículos que se desplazan sin la intervención de personas. Si bien, y según las autoridades del estado de Arizona, el accidente se debió más a la imprudencia de la mujer fallecida, que atravesó la calle sin cruzar por la cebra, numerosas voces de los organismos de tráfico y salud pública internacionales, como la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos, han pedido que se revisen y ajusten los sistemas de visión, lectura y seguridad de estos carros antes de continuar con las pruebas, pues son ya varias las situaciones que se han presentado con estos vehículos.

Uber se pronunció y sacó de circulación sus carros autónomos en Arizona, Pittsburgh, Toronto y San Francisco. Toyota, por su parte, anunció a través del Toyota Research Institute, la filial en Silicon Valley, que desarrolla autos sin conductor para la compañía japonesa, que suspende todas sus pruebas con esta modalidad en carreteras abiertas al tráfico.

El fabricante de chips Nvidia, proveedor de dispositivos para estos y el constructor norteamericano Tesla, que también tiene modelos que se manejan sin conductor, vieron caer sus acciones un 4 y 8,2 % respectivamente tras el accidente de Tempe.

Hace dos semanas un Tesla Model X se accidentó e incendió en los alrededores de Mountain View, California, y está bajo investigación federal. Este incidente le costó la vida a un hombre de 38 años, que iba a bordo del vehículo presuntamente con el sistema de control automático Autopilot activado, un modo de conducción semiautónoma que permite ciertas “libertades” al conductor, como retirar las manos del volante por periodos prolongados de tiempo.

En un comunicado, la empresa que dirige Elon Musk aseguró que reconstruirá los detalles del incidente para determinar las causas que pudieron haberlo originado.

Y es que otro Tesla, esta vez un Model S, ya había dejado otra víctima a mediados de 2016. Circulando en el modo Autopilot no logró detectar a un camión con remolque que cruzaba contra un cielo brillante, lo que encandiló los sensores y provocó la muerte del conductor. Investigadores de la junta de seguridad en el transporte de Estados Unidos (NTSB) determinaron que “la causa probable de aquel accidente fue la combinación de “la falla del conductor del camión al no ceder el paso y la falta de atención del ocupante del auto debido a la confianza excesiva en la automatización del vehículo”.

Hombre contra la máquina

La idea de los vehículos con manejo autónomo nació del interés de la industria automotriz por conseguir un transporte eficiente sin la intervención humana, mediante sistemas avanzados de control que hacen que el automóvil perciba el medio que lo rodea y ruede en consecuencia.

El conductor o los ocupantes simplemente introducen un destino en un navegador y el carro los lleva por la mejor ruta, evitando así atascos, ahorrando combustible y respetando la normatividad vial.

“La conducción autónoma democratiza la movilidad de personas mayores, discapacitadas, quienes no saben conducir y otras poblaciones restringidas”, asegura la Secretaria de Transporte de los Estados Unidos, Elaine Chao.

Algunas organizaciones defensoras de los consumidores en ese país argumentan que “las carreteras se están convirtiendo en laboratorios privados para automóviles robot sin importar la seguridad”.

Missy Cummings, docente de robótica en la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, se pronunció al respecto en declaraciones a la agencia AFP: “Si las personas necesitan pasar exámenes de la vista para obtener licencias de conducir, también deberían hacerlo los vehículos autónomos. Por ejemplo, poner un adhesivo en una señal de alto puede engañar los sensores del vehículo y causar un accidente. Soy una gran admiradora de la tecnología, pero no está probado y es experimental”.

El progreso no se detiene

Pese a estas situaciones, el pasado 2 de abril el estado de California autorizó la circulación de vehículos sin conductor ni técnicos al lado del pasajero, es decir, teledirigidos.

Lo curioso es que ningún fabricante de los 50 que tienen carros autónomos en prueba ha solicitado permiso para continuar con estos experimentos.

Hasta el momento estos test de autos teledirigidos se habían hecho en circuitos cerrados, pero ahora bastará con que un técnico cualificado y previamente formado guíe el vehículo a distancia y vigile que marche bien. Las autoridades se encargarán de tener constancia de la hora y el lugar de la prueba.

Una de las grandes limitantes en la actualidad para el funcionamiento del automóvil autónomo es que este debe tener en su sistema el terreno por el que va a transitar perfectamente cartografiado. Es decir, si hay falencias en la señalización o posicionamiento de la ruta, el vehículo se desplazará de forma anormal o incoherente, aumentando el riesgo de una emergencia.

Google ha sido uno de los grandes animadores de esta posibilidad de desplazamiento y por ello su modelo Waymo ya sale solo a la calle, basado en la cartografía de Google Maps y Google Earth, pero solo en algunas zonas de estados como Arizona, perfectamente demarcadas e identificadas por el sistema. Este vehículo también tiene sensores y cámaras que detectan otros vehículos, peatones y las señales de tránsito para alcanzar el nivel máximo de conducción autónoma.

Algunos necesitan ayuda

La conducción autónoma como tal tiene niveles de mayor o menor automatización. Según la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE), que define los estándares utilizados en la industria del automóvil, hay seis niveles de manejo sin intervención total del conductor (estándar J3016).

Nivel 0: Quien maneja realiza todas las funciones, pero hay sistemas de alerta que avisan peligros. Muchos vehículos que se comercializan en Colombia los llevan.

Nivel 1: el carro está equipado con control de velocidad de crucero adaptativo y tecnologías para mantenerse en su carril. Varios de gama media / alta que se venden en el país lo tienen disponible.

Nivel 2: a estos carros se les denomina “semiautónomos” y aquí el conductor puede pasar cierto tiempo sin necesidad de mantener las manos en el volante ni tocar los pedales, pero sigue siendo el conductor y debe estar atento siempre. Algunos de alta gama los llevan en Colombia.

Nivel 3: se llama “autónomo controlado”, es decir que en determinadas situaciones funciona de manera totalmente automatizada sin necesitar al conductor, que pasa a denominarse “usuario de respaldo”, y debe estar alerta, como en el caso de los Tesla Model S y Model X, equipados con el sistema “autopilot”, que al perder las condiciones necesarias para conducirse por sí mismo, reclaman la intervención humana. Este tipo de autos aun no se comercializan en Colombia

Nivel 4: “Autónomo condicionado”. Este no necesita conductor, pero puede circular si y solo si tiene sensores que puedan ofrecerle la información requerida. Es decir, arrancan, giran y se detienen solos, pero debe haber unas condiciones optimas de funcionamiento. De este sistema no hay ningún modelo a la venta, todos son prototipos, como el Waymo, de Google.

Nivel 5: “Autónomo total”. Aquí el vehículo circula completamente solo bajo cualquier circunstancia y sin ningún tipo de intervención humana, excepto encenderlo y programarlo. No hay limitación en sus condiciones de uso.

Los autos sin conductor todavía son un prototipo en el que se trabaja y se ensaya. Un sueño de las compañías, porque hay camino por recorrer. Sí hay ya vehículos con funciones autónomas.

Contexto de la Noticia

“Estoy convencido de que todos estos avances van a llegar, más tarde o más temprano. Además nos van a aportar grandes ventajas, no solo en comodidad sino también en mejora de la seguridad vial. Sin embargo, es muy importante que los conductores sean conscientes de qué nivel de conducción autónoma tenga el vehículo que lleva, pues no se puede confiar demasiado y, por ejemplo, ponerse a leer o distraerse completamente, lo que causa los accidentes en este tipo de autos”, afirma Pablo Ibañez, ingeniero editor del portal especializado en tecnología Xataka.com. Por su parte, Alexandre Piccolli, gerente de ventas Automotive Aftermarket de Bosch para América Latina, concluye: “Nosotros proyectamos que para 2025 o 2027 ya tengamos esta tecnología completamente madura y establecida en el mercado, las pruebas y su avances lo están demostrando. Lo que pasa es que se potencializa mucho en la prensa cuando pasa un accidente, sin embargo, hay un montón de vehículos autónomos rodando. Es un tema que vino, se va a quedar y será la constante en el futuro”.


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