Ese organismo internacional prefiere llamarle a esta etapa posacuerdo, sin embargo, lamenta la grave crisis humanitaria que vive hoy el país.
En Chocó, durante el 2017, varias comunidades fueron desplazadas mientras otras se mantuvieron confinadas por el conflicto armado. El CICR acompañó a las víctimas. FOTO
Cortesía CICR
Miles de colombianos que sufrieron la guerra pierden cada día la esperanza de que eso que llaman posconflicto toque la puerta de sus comunidades.
El Bajo Cauca e Ituango, en Antioquia, son hoy apenas una muestra de los estragos que ocurren en Colombia desde que las Farc dejaron de ser guerrilla. Volvieron a verse las romerías de desplazados, que con lo que llevan puesto o con cualquier talego al hombro llegan a los pueblos a lomo de mula, a pie o en chivas o como les toque, huyendo de las amenazas o de los enfrentamientos entre grupos armados. Llegan generalmente a los pueblos que hace una década veían a los mismos campesinos llegar desarraigados.
Así entonces, el conflicto armado no terminó con la dejación de armas de las Farc y lo más grave...