El cese el fuego unilateral que la insurgencia ofreció entre el 9 y 13 de marzo para garantizar la seguridad durante el proceso electoral convenció al mandatario de su voluntad de paz y fue interpretado como el mensaje de coherencia que está recamando desde el pasado 10 de enero, cuando decidió suspender la mesa de negociaciones que se desarrolla en Quito por la arremetida guerrillera.
Ya más de 500 personalidades y organizaciones le habían solicitado al presidente iniciar el quinto ciclo de negociaciones, aprovechando la coyuntura pacífica que se produciría en el fin de semana electoral.
“Señor presidente Santos, consideramos que el cese al fuego unilateral que ha anunciado el Eln en el marco de las elecciones a Congreso es una oportunidad adecuada...