En los últimos 24 años, solo Andrés Pastrana empezó con una aprobación inferior, 43 %, (Invamer Gallup, octubre de 1998), a la que registró el presidente Iván Duque, después de una semana de iniciar su gobierno: 53 %. En la anterior medición, del 28 de julio, el presidente Juan Manuel Santos, tuvo una aprobación de solo 22 %.
Estos datos recientes se desprenden de la última plataforma de opinión pública de la firma Yanhaas, según la cual la desaprobación presidencial también cambió la tendencia, pues bajó del 72 % al 23 % entre los encuestados, al comparar la última medición con el anterior gobernante.
La razón por la cual se usa Invamer Gallup en los 24 años es porque Yanhass solo empezó a medir los indicadores desde hace tres años. En la historia: Pastrana heredó de Ernesto Samper una aprobación presidencial del 32 %, pese a que había iniciado con el 69 %, mientras que Uribe la recibió en 20 %, inició en 72 % y salió con el 79 %. Santos inició con el 74 % de favorabilidad (Invamer Gallup).
Según Oswaldo Acevedo, presidente de Yanhaas, Duque entra con un nivel de expectativa alto frente como sale Santos. Es el reflejo de su primera semana de gobierno y el reconocimiento desde cuando ganó la consulta presidencial de 11 de marzo: “Es un buen nivel de arranque. Se vienen pruebas de fuego como la consulta anticorrupción, la elección del contralor y el inicio de la actividad legislativa”.
Otra cosa es lo que piensa Nicolás Liendo, vicedecano de la Escuela de Política de la U. Sergio Arboleda. Afirmó que es difícil identificar qué tanto es apoyo al presidente Duque o cuánto es el deseo de que le vaya bien: “Empieza con un número bajo en comparación con otros presidentes. Atribuiría eso a la polarización creciente”.
Y Nury Gómez, docente de Comunicación Política de la U. Eafit, agregó que es el efecto “cambio de mandato”, pues la percepción de parálisis país en el aspecto económico se refleja en una esperanza de buen gobierno. “Pareciera que todos están a gusto, por el momento, con el nuevo inquilino”.
En la medición, la mitad de los encuestados aprueba el nuevo gabinete, que había quedado en el pasado gobierno en 18 %. La desaprobación pasó de 72 % a solo 27 %. Este resultado es buen recibimiento para un gabinete que es poco conocido, aseguró Acevedo, “la gente puede tener la sensación de que está gobernando con los más capaces y no con los de más votos”.