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Ecos y Comentarios | PUBLICADO EL 01 agosto 2021

Castillo, en Perú, empezó mostrando para dónde va

Pedro Castillo asumió el pasado miércoles el cargo de presidente del Perú sin haber juramentado a los ministros de su nuevo gobierno, un hecho que fue muy criticado por el grado de improvisación que esto representa. En especial, si se tiene en cuenta que había pronunciado su primer discurso anunciando promesas y programas que son responsabilidad de los ministros.

Cuando finalmente se conoció el gabinete ministerial, con la ausencia notable de los nombres de los encargados de las carteras de Economía y de Justicia, la designación de gente sin experiencia, de únicamente dos mujeres, de un marxista radical, homófobo y sectario, Guido Bellini, como presidente del Consejo de Ministros, y del fundador de una guerrilla guevarista, defensor del castrismo y del chavismo, Héctor Borja (86 años), como canciller, se dio una señal inequívoca de que Castillo no va a hacer precisamente un gobierno moderado y técnico.

Los mercados reaccionaron negativamente ante la incertidumbre: el tipo de cambio se devaluó abruptamente, la bolsa de valores se desplomó, el valor de varias acciones se redujo más del 10 %. Aunque Pedro Francke, un economista reconocido en el circuito de los organismos internacionales, y Aníbal Torres volvieron finalmente al equipo, después de una ardua negociación para ser ministros de Economía y Justicia, todo parece indicar que con este mal comienzo Castillo notifica que será exactamente el presidente que la comunidad internacional temía

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