opinión | Publicado el

Ramiro Velásquez Gómez


Hidroituango, de tumbo en tumbo

Triste ver las imágenes y los relatos a raíz del cierre de la primera compuerta de la casa de máquinas de Hidroituango.

Una obra costosa, llena de afectaciones ambientales y sociales que todavía tiene un futuro incierto sobre el cual se busca recuperar dominio porque hay muchos pesos invertidos, asunto en el cual no parece cierto que lo que más interesa son las comunidades asentadas en el área de influencia directa.

Tal como ocurre desde mayo cuando se desató la emergencia, siguieron con el cierre de la compuerta las versiones encontradas sobre lo que realmente sucede allí.

El caudal del Cauca aguas abajo alcanzó niveles no vistos en décadas, tal vez en siglos, aunque las voces oficiales sostienen que es similar al de los fuertes veranos. Y hubo mortandad de peces. ¿Cuántos?

Es la última consecuencia negativa para las comunidades desde que el proyecto cobró forma, así se diga que solo se piensa en su bienestar.

El mismo miércoles se encontró una cavidad grande que comunica los túneles de descarga. No se conoce si es amenaza directa o no, entre otras cosas porque desde hace muchos meses en esta megaobra son más las incertidumbres y los temores que las certezas que devuelvan la calma.

Por esto hoy en día nadie puede garantizar que la obra, y las gentes, estén a salvo, que se pueda recuperar (¡la inversión!). Tampoco hay plazos.

Para los gobernantes y empresas involucradas, han sido ocho, nueve meses de zozobra. Para las comunidades han sido años porque tampoco nadie les ha podido asegurar que mejorarán calidad de vida una vez funcione, si funciona, la hidroeléctrica, una obra impuesta, iniciada a la brava y en la que, como es frecuente, poco se tiene en cuenta la opinión de las comunidades, incluidas como receptoras pasivas de decisiones tomadas por otros.

Muchos, se percibe ahora, perderán sus raíces y la manera como obtenían el sustento. Deberán recomenzar de cero. Y la vida misma seguirá afectada para otras especies animales. Es mentira que no incida el proyecto sobre ellas. Estudios muestran lo que pasa con los ciclos de vida cuando se construye un embalse.

Por ahora seguirán las acciones para intentar retomar el dominio físico para que Hidroituango funcione y aliviar el herido orgullo paisa, aporreado por un río y una montaña que se manifestaron porque no los tuvieron en cuenta.

Maullido: es tan fuerte el sistema de corrupción, que no deja que nadie renuncie.


Powered by