El infierno que viven los diablos rojos del América de Cali en el Torneo Postobón se sigue postergando. Más allá de las alegrías que vivió en otrora, el presente de uno de los clubes más emblemáticos del fútbol colombiano se condena en el purgatorio de la segunda categoría en nuestro país.
La noche del pasado lunes y como un mal endémico que rodea al 13 veces campeón de Colombia, la desgracia volvió a recaer sobre la fiel hinchada roja que no termina de acostumbrarse a un torneo que no fue hecho para los siempre llamados grandes.
Entre improperios, insultos, desazón y lágrimas abandonaron el terreno de juego los jugadores del América de Cali y su cabeza visible, el técnico Diego Umaña. Algunos desconocidos por su escasa participación profesional, otros con un curtido currículo tratando de sobrevivir en el ocaso de sus carreras y otros como Alexis Viera, el portero de la Mechita que supieron dejar la piel en la cancha, pero que sucumbieron en ese intento.
Y es que las imágenes del uruguayo en medio de un mar de lágrimas mientras dejaba el Pascual Guerrero hicieron doblegar a los amantes del fútbol que extrañan al América en la categoría profesional y que está pagando, quizá, errores del pasado a manos de los malos e indebidos manejos de sus dirigentes.
El Pulpo Viera, doliente de la causa americana, no ocultó su tristeza tras la eliminación de los cuadrangulares en el Torneo Postobón y rompió en llanto. Lo sabía, el equipo más histórico del Valle del Cauca tendrá que estar un año más en la B del fútbol en Colombia.
A Viera, el más regular durante el semestre, la hinchada le reconoció su entrega y pese de su naturaleza uruguaya, fue adoptado como un vallecaucano más que ha luchado para poner a los rojos en el lugar que se hicieron grandes.
Nuevamente América jugará el Torneo Postobón, el diablo y la hinchada viven su propio infierno y la tristeza de saber que durante el año del Mundial en Brasil-2014 estarán en un campeonato al cual llegaron para estar de paso, pero que su estadía se les ha hecho permanente y sin luz de un pronto regreso.