EL COLOMBIANO tiene claro los valores y cualidades que debe reunir un colombiano ejemplar, aquellos seres que, en muchos casos, interponen el bien colectivo al individual.
Además de aporte a la sociedad, el colombiano ejemplar tiene el siguiente perfil:
Tiene vocación de servicio, con un corazón noble que, más allá del acto caritativo, desarrolla una sensibilidad que lo dispone a trabajar con amor por un legado generacional. Es un ser humano que vive con la determinación firme y perseverante de comprometerse por el bien común.
Es optimista, lleva la chispa mágica que nos ayuda a ver la parte positiva de las personas o de cualquier circunstancia en la que nos encontremos. Es un colombiano que mantiene en primavera su corazón y cree que siempre se puede. Tiene la capacidad de ponerle alas a sus sueños, hacer realidad las ideas y convertir en hechos los anhelos.
Valora el trabajo bien hecho y lo asume como una oportunidad de contribución a la gran obra creadora del universo, estableciendo relaciones sincrónicas con su entorno. Es un ser que responde a las necesidades de los demás y comprende que el desarrollo de una persona no se da de manera fraccionada y que el éxito de un proyecto está determinado por la calidad humana de quienes lo conforman.
Impacta, tiene dominio de sí mismo y avanza seguro de sus pasos encontrando en el camino la manera de transformar la oscuridad y la desesperanza en luz y vida. Es quien deja huellas imborrables de amor y optimismo en su entorno y nos contagia permanentemente de sus buenas acciones.
Defiende con amor sus raíces, hace honor a su nacionalidad colombiana y se siente ligado a su cultura e historia. Es un ser que valora nuestros ancestros, sabe lo que debemos conservar y transformar como legado vital para las generaciones venideras y procura cultivar el amor que merece Colombia.
Respeta las diferencias, valora la diversidad y sabe mirar más allá de las apariencias para descubrir los tesoros de cada persona, reconociendo sus virtudes y aceptando sus limitaciones. Un colombiano ejemplar sabe cómo expresar sus ideas asertivamente, evita las ofensas, exalta la autonomía del cada ser humano y acepta complacido el derecho a ser diferente.
Lidera con un compromiso ético insoslayable. Son seres que asumen con humildad ser guías de los demás, elevan los estándares y albergan consistentemente una fuerza personal excepcional. Tienen una capacidad excesiva para dar el primer paso, siente que el beneficio colectivo está por encima del individual y sirve con decisión y transparencia.