Un retraso cercano al 50 % en las obras anexas, más el aumento del riesgo geológico del túnel principal, son dos de las causas por las que el Invías no podrá entregar en el primer semestre de 2014 el túnel vehicular más grande de América: La Línea.
El director del Invías, Leonidas Narváez, explicó que parte de la responsabilidad del retraso se debe al tipo de contrato que se firmó, lo que le permite al contratista modificar diseños. En entrevista con El Colombiano, reveló además que trabaja en un Conpes para aumentar el número de kilómetros de la red vial nacional.
¿Por qué su preocupación con las obras de Antioquia?
"La preocupación nuestra es por todas las regiones. En Antioquia hemos creado una mesa de trabajo muy productiva y exitosa, con el equipo de la Gobernación. Eso nos permite estar midiendo en qué van los avances. Las obras que estamos haciendo sirven de soporte a las concesiones que se van a generar a través de Autopistas de la Prosperidad".
¿Qué es lo que está pasando con los contratistas?
"Tenemos unos 60 contratos importantes en todo el país, en los cuales hay algunas preocupaciones. Se trata de la vía Barbosa-Cisneros-Puerto Berrío, en Antioquia, que es un contrato que no está cumpliendo con las expectativas, pues la infraestructura del contratista no es la adecuada. Otras dos vías están en el Valle y son Florida-Pradera-Palmira y el acceso al Puerto de Buenaventura. También nos preocupó la Circunvalar en Providencia y la vía Cuestaboba-Pamplona y Pamplona-Presidente, en Norte de Santander".
¿Han estudiado la posibilidad de que algunas vías departamentales se conviertan en nacionales?
"Esto es una condición que estamos evaluando, porque la red departamental y la red terciaria, en algunos casos, empieza a tener características mayores a las de una red interregional y cobra una importancia inusitada. Se está elaborando un documento Conpes que nos permita una expansión de esa red vial nacional. En todo caso, algunas carreteras que hoy son departamentales serán concesionadas por las características que tienen, por ejemplo, el corredor Remedios-Zaragoza-Caucasia. En Urabá podemos hablar que una vía como El Tigre-Valencia-Tierralta-El Quince que tiene características de una red nacional. Esperamos poderlo concretar antes de que se termine este año".
En cuanto a las megaobras. ¿Cómo va el avance del Túnel de La Línea?
"Voy a contestar juiciosamente. El proyecto del cruce de la Cordillera Central está dividido en tres módulos: dos módulos a cielo abierto, que son las dobles calzadas, una entre Cajamarca y el Portal Tolima que tiene un avance del 53%. Otro módulo que es la doble calzada entre Calarcá y el Portal Quindío o el intercambiador Américas, que va en un 47% de ejecución y el Túnel de La Línea, de 8.650 metros lineales. Estas tres obras constituyen el cruce de la cordillera, que se contrató mediante una figura que no se va a repetir nunca más en el país, que es un contrato llave en mano, con unos pagos previos, por un valor de 629.000 millones de pesos".
Entonces, ¿qué pasa?
"Las dobles calzadas, es decir, los módulos 1 y 2 se han visto afectados porque el contratista, dentro de la potestad que tiene, ha modificado el diseños y no modificó las licencias ambientales y la Anla ha hecho observaciones y ha paralizado algunos puntos de obra hasta que el contratista no tenga la modificación de la licencia ambiental. Son obras que tienen un atraso. ¿A qué le apostábamos? Le apostábamos a que en febrero-marzo esas segundas calzadas entraran en funcionamiento, pero ahora se demorarán".
¿Y con el túnel?
"El túnel va en un promedio de excavación del 95 %. Debemos terminar la excavación a finales de este año, como está previsto. Lo que se presenta como imprevisto en el túnel principal es que el riesgo geológico evaluado es muy superior a los 800 metros que se consideraron en el túnel piloto. El pliego de condiciones manifestó que si la zona de falla geológica en el túnel principal era superior, se le tendrían que pagar al contratista las obras adicionales. Hoy en día, para la interventoría ese riesgo es de 2.800 metros y para el contratista es de 3.200 metros. Hay un problema de criterio técnico, pero es fácil solucionarlo. Lo que se ha presentado es que no hemos podido llegar, con el contratista, a un acuerdo para el pago de esas obras adicionales".
¿Qué ha hecho?
"Suscribimos un contrato en el que estamos reconociendo la existencia del riesgo geológico, pero no está evaluado el sistema de cómo se va a pagar y el contratista acepta que hará el revestimiento en concreto hidráulico. Ha sido una problemática importante que nace de la manera como se estructuró el contrato. El túnel no lo vamos a terminar antes de agosto de 2014".
¿Ese es el sentimiento que usted tiene de tristeza?
"Sí, el proyecto ha debido terminarse en el primer semestre de 2014, como hace unos cinco meses lo visualizamos".
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