Ser los primeros en la línea de fuego cuando se presenta algún conflicto en el mundo es, según Heraldo Muñoz, subsecretario general de las Naciones Unidas y director para América Latina del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), la muestra de que ese organismo multilateral es necesario.
A su juicio, las dudas sobre la efectividad del organismo para resolver las grandes crisis del planeta obedecen más a la falta de cohesión de sus estados miembros.
El organismo ya está pensando en la agenda 2015, una vez se haga el corte de los ocho Objetivos del Milenio fijados por los países miembros para reducir la pobreza en el mundo. La seguridad ciudadana, sobre la cual se presentará un informe en noviembre, y la desigualdad, en especial en relación a las mujeres, marcarán la discusión.
A veces hay escepticismo cuando se anuncia que ante una crisis política o humanitaria habrá una intervención de la ONU.
"Depende de cuál sea la perspectiva. El Pnud es la agencia para el desarrollo; Naciones Unidas con el secretariado, tiene una dimensión política. Naciones Unidas no es más que la suma de estados miembros que la componen y si el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas fracasa es porque los estados miembros no han tenido la voluntad política de resolver una determinada crisis. Lo que está claro es que Naciones Unidas es absolutamente indispensable y estamos en los lugares que requieren ayuda urgente para salvar gente, somos los primeros en estar en la línea de fuego".
La ONU ha resultado golpeada con el tema de presupuesto para atender las crisis humanitarias. ¿Cómo han priorizado la atención en el mundo?
"El fondo regular de Pnud ha declinado de forma significativa porque los donantes, con la crisis económica que comenzó en 2008 y que aún tiene en una situación muy difícil a Europa y E.U. ha declinado esos aportes. Eso nos obliga a todos a apretarnos el cinturón. El elemento que resulta más esperanzador es que los países de ingreso medio como los de América Latina y el Caribe están asumiendo un papel mayor en la denominada cooperación sur-sur. Países como Brasil, México, Chile, Colombia, Argentina, Cuba, han tomado un papel significativo que no puede reemplazar los compromisos internacionales a los que se han obligado a los países donantes".
¿Cómo cerrará sus cuentas América Latina con los Objetivos del Milenio?
"Unos países van a cumplir de aquí a 2015 y otros van a cumplir a medias. Es difícil hacer evaluación aunque falta poco tiempo, estamos trabajando en un programa de aceleración en ocho países de la región, entre ellos Colombia. La idea es bajar un poco el periscopio y en lugar de mirar si Colombia está cumpliendo, queremos mirar los departamentos y los municipios que están más atrasados y así acelerar el cumplimiento.
América Latina está mejor que otras regiones en el tema de acceso universal a la educación primaria, creemos que ahí se va a cumplir. Pero en áreas de salud materna, empoderamiento de la mujer, hay que mejorar".
Se cree que la igualdad de las mujeres se puede dictar por decreto, pero la inclusión no es efectiva.
"Cuando uno mira las cifras de parlamentarias estamos muy mal; pero más que eso, cuando uno mira los salarios para las mismas funciones de hombre y mujer la diferencia es sustantiva. En América Latina en general, las mujeres ganan 80 por ciento de lo que ganan los hombres para la misma función. Hay discriminación laboral y en esos ámbitos necesitamos avanzar, no solo en que haya más mujeres en cargos de primer nivel".
¿Hay una doble moral porque el discurso de las empresas y los gobiernos frente a las mujeres es uno, pero al momento de realizar ascensos o tenerlas en cuenta es otro?
"Eso es verdad. Vamos a presentar como Pnud nuestra experiencia del Sello de Igualdad que es un sello que les hemos dado a las empresas que han mejorado de manera significativa la presencia de mujeres en cargos importantes".
El tema de seguridad ciudadana es clave en la región.
"Vamos a hacer un informe de seguridad ciudadana que cubre 18 países de la región. Se han recolectado datos, se han hecho encuestas. Incluso encuestas carcelarias porque la información que a veces se da sobre seguridad ciudadana es en materia de víctimas, pero no de victimarios para saber de esta otra dimensión del delito. También hemos hecho recomendaciones para mejorar las políticas públicas y sacar lecciones aprendidas de lo que han hecho los otros países de la región".
El tema de jóvenes vinculados a redes de delincuencia también está ligado al tema de seguridad ciudadana.
"Está ligado de una manera muy significativa en el informe porque alrededor del 92 por ciento de los homicidios son cometidos por jóvenes y los jóvenes son cerca del 83 por ciento de las víctimas de los homicidios. Es un fenómeno que afecta de forma especial a los jóvenes y tiene que ver con empleo, posibilidad de capacitación, incorporarlos a un trabajo constructivo, sacarlos de las pandillas y a los que han delinquido, sacarlos de forma que se puedan recuperar".
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