Cuando los 2.000 aficionados empezaban a abandonar el estadio Alberto Grisales, resignados con un empate ante el Centauros por las semifinales del Torneo Postobón, el lateral Julián Pachón los devolvió con el tanto de la victoria 1-0 en el último minuto.
La euforia se apoderó de los rionegreros que habían hecho méritos para ganar y que, inclusive, desperdiciaron un penalti con Sebastián Puerta (pegó en el palo, 83’), ante un rival que montó dos líneas de cuatro.
Pero los de Popayán no contaban con la inspiración del Pachón, habitante del barrio El Porvenir, quien finalizó una acción colectiva para permitir que los Leones de Oriente asumieran el liderato de la serie y con un empate el domingo en la capital caucana se convertirán en finalistas del campeonato de ascenso.
“Jugamos un excelente partido, frente a un rival complicado que propone buen fútbol. Pero Rionegro es una familia que no se rinde y eso se reflejó en la cancha. Iremos a Popayán a imponer nuestro estilo”, comentó Pachón, figura del encuentro de este miércoles en la noche.
En el primer tiempo los de casa generaron varias acciones de gol con Camilo Piedrahita, Jéfferson Duque y Mauricio Arias, y convirtieron en figura al arquero Camilo Martínez.
La etapa complementaria tuvo la misma tónica, pero hay que resaltar que los cambios realizados por el técnico Álvaro Hernández, quien envió a la cancha a Giovanni López, Emanuel Prisco y Jamillacson Palacios, le dieron más dinámica al equipo que fue un merecido ganador.
En la otra llave, Expreso Rojo y Pasto empataron a un tanto en Soacha.