Cómo lamentamos que los integrantes de la Asociación Campesina de Ituango se opusieran a que la Vuelta a Antioquia llegara a ese municipio del Norte del departamento, en su segunda etapa.
No valieron ni el diálogo ni los argumentos de los voceros de la Gobernación, pero sobre todo la inmensa ilusión que tenían los habitantes del casco urbano de Ituango, quienes habían preparado una recepción de lujo para la caravana ciclística. Los labriegos de la Asociación no tuvieron en cuenta, además, que los pedalistas más destacados suelen ser hijos del campo y la provincia.