Por el ataque de las Farc a la base fluvial de Iscuandé, Nariño, el primero de febrero de 2005, la Corte Suprema de Justicia ratificó la condena a 50 años y nueve meses contra Raúl Obando e Ignacio Garcés, antiguos infantes de Marina acusados de rebelión, terrorismo, homicidio y tentativa de homicidio agravados.
Los dos ex militares fueron condenados en septiembre de 2008 por el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Pasto, pero el Tribunal Superior de esta ciudad desestimó este fallo y ordenó la libertad de Obando y Garcés en el 2009.
El fallo del Tribunal de Pasto fue impugnado por la Fiscalía ante la CSJ, que restableció la condena a los procesados, los inhabilitó por 20 años para ejercer cargos públicos y pidió su captura.
Según las investigaciones, esta unidad militar posiblemente tuvo en sus filas a infiltrados del grupo guerrillero, además, Obando fue un presunto miliciano de las Farc a quien vendía uniformes y municiones que sustraía del comando, y Garcés, conocía los planes guerrilleros y no dio aviso a sus superiores, razones por las cuales fueron llamados a juicio.
El ataque a la base fluvial de Iscuandé fue perpetrado por guerrilleros del frente 29 y dejó 16 muertos y 25 heridos.