Jessica Chastain estrenó su primera película el año que cumplió 30, en 2008, después de pasar casi un lustro haciendo papeles menores en series de televisión.
Al igual que Lawrence, aunque con más edad, encontró en una película independiente (Jolene), personaje que necesitaba para dar un empujón a su carrera. Aquella cinta tuvo su éxito en el circuito de festivales y Chastain logró acceso a proyectos más interesantes, con repartos de primera fila, aunque siempre lejos de las grandes producciones de la industria.
Fue en 2011 cuando finalmente se estableció como una actriz a tener en cuenta gracias a trabajos de secundaria en Take Shelter, The Tree of Life y, sobre todo, The Help, donde su capacidad para dar vida a una inestable ama de casa, superficial pero con buen corazón, le llevó a meterse el año pasado en la carrera por el Oscar.
Doce meses después, Chastain repite como nominada, ahora como protagonista y gracias a encarnar a la agente federal que dio con Osama Bin Laden en el thriller Zero Dark Thirty. Aunque Lawrence es favorita, Chastain no ha dicho la última palabra. Su victoria en la ceremonia entra dentro de lo probable.