Así lo manifestó el presidente Juan Manuel Santos, durante su intervención ante la Convención Anual de la Misión Carismática Internacional, en Bogotá.
El Jefe de Estado pidió poder mantener “la humildad”, pues dijo que “el poder político es efímero, es pasajero, mientras que el poder de la fe siempre está”.
"Pido que el poder no se me suba a la cabeza", dijo Santos, quien aprovechó para destacar, ante un auditorio de 20 mil personas, los avances que se han logrado durante los 31 meses de su Gobierno. Se refirió, por ejemplo, a la reducción de la pobreza, el desempleo y a políticas como la de las 100 mil viviendas gratis.
Además, habló de las negociaciones con las Farc, y dijo que espera que "en Cuba tengamos éxitos", a pesar de las dificultades del proceso.
“Hicimos el esfuerzo y ahí vamos. Sabemos que es difícil. Poner de acuerdo a dos polos que se han matado unos a otros durante tanto tiempo no es tarea fácil”, sostuvo Santos.