La pérdida de los glaciares en Perú, fuentes de agua de la desértica costa de este país, debido a los efectos del cambio climático, puede agravar los conflictos sociales por el acceso a este recurso.
"Si desaparece esta fuente, los conflictos por el agua pueden ser muy violentos", dijo a Efe el representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Perú, Esteban Caballero, que presentó el martes en Lima el informe "Estado de la población mundial 2009" sobre el impacto del cambio climático en la población.
Perú alberga el 70 por ciento de los glaciares tropicales del mundo, pero desde la década de 1980 ha perdido más del 20 por ciento de la superficie de sus nevados por efecto del calentamiento global.
Caballero también subrayó que otro de los problemas que afecta a Perú es la pérdida de sus bosques, y recomendó un enfoque en las políticas gubernamentales para fomentar el desarrollo sostenible en la Amazonía.
El funcionario de la UNFPA recordó que Perú se encuentra entre los ocho países del mundo con el mayor número de personas afectadas entre 1991 y 2000 por fenómenos que se deben al cambio climático.
Caballero indicó que el cambio climático amenaza con exacerbar la brecha entre ricos y pobres e intensificar la desigualdad entre hombres y mujeres, problema que en el caso de Perú mermaría la eficacia de los planes gubernamentales para erradicar la pobreza, que afecta a cerca de un 40% de la población.
Por la conservación de los bosques
Durante la presentación del informe en Lima, el ministro peruano del Ambiente, Antonio Brack, recordó que Perú "es un país estratégicamente importante" en el mundo para la mitigación del cambio climático.
Explicó que Perú es el cuarto país con la mayor superficie de bosques tropicales del planeta, además de tener el mayor número de glaciares del mundo, un mar rico en recursos alimenticios y una gran biodiversidad.
Al precisar que Perú ha perdido diez millones de hectáreas por la tala y quema de árboles, Brack dijo que su país se ha propuesto invertir en la conservación de sus bosques, con el fin de reducir las emisiones de gases en el 47 por ciento en los próximos años.
El titular del Ambiente también se mostró a favor de medidas como la reforestación de 100.000 hectáreas anuales y de una mayor atención a las mujeres, especialmente de las zonas rurales, y de las comunidades nativas.