Haga memoria y seguro lo recordará pegado en la pared de la casa de algún familiar o un conocido, muchas veces acompañado de una cenefa. Si no lo recuerda bien, no se extrañe. Aunque este material tuvo hace algún tiempo su época de esplendor, debido a tendencias minimalistas en materia de diseño de los espacios perdió un poco de terreno como alternativa decorativa.
Sin embargo, el papel de colgadura no se fue del todo. Nunca dijo adiós. Por lo menos así lo creen Marta Elena Pérez y Adriana Fregni, de Caja de Colores.
"El papel de colgadura dejó de usarse un tiempo en las casas, pero ahora hay un incremento muy marcado", señalan las expertas.
Aunque todavía es posible encontrar el papel clásico, lo que más se usa por estos días es el papel de colgadura vinílico: más resistente y con posibilidad lavarse sin temor a deteriorarlo.
"El papel decora mucho, llena los espacios y les da mucha calidez", comentan Marta Elena y Adriana.
Agregan que, comparado con lo que pueden costar otros acabados para las paredes, no es tan costoso y se convierte en una opción rápida y práctica para decorar el hogar.
La tendencia de diseño que toma fuerza es la retro, que evoca los años 60 y 70 con estampados y colores fuertes como el negro, el plateado, el rojo; la clásica combinación blanco y negro, figuras de arabescos, aunque ya no tan grandes, manchas y ondas.
Como hay estampados fuertes, recomiendan no recargar mucho la casa con este material."Lo ideal es aplicarlo en una sola pared, en un nicho o en una columna", sugiere Fregni, quien pone como ejemplo que dentro de una habitación se puede instalar en una o dos paredes.
"Hoy en día hay un concepto de no saturar, de dejar los espacios más limpios".
Si usted fue uno de los que le dijo adiós al papel de colgadura, es mejor que contemple cambiar de opinión. Por su resistencia y diseños clásicos modernizados, al papel de colgadura no queda más que decirle de nuevo ¡bienvenido!