Aumenta el calor y también las molestias. El cemento, los vehículos y los ladrillos de las calles, se calientan debido a los rayos solares y convierten el ambiente urbano en un horno, del cual se puede escapar esporádicamente gracias al aire acondicionado de la oficina, el coche o los centros comerciales.
El único y anhelado lugar donde refugiarse y mantenerse muchas horas a salvo del calor es en el propio hogar. Finalmente se climatizó la casa. Salió caro, pero valió la pena.
Cada vez más hogares disfrutan de un acondicionador de aire, un sistema que ha dejado de ser “un lujo al alcance de unos pocos”.
Además del aire acondicionado, que hay que elegir, utilizar y sacarle el máximo partido, de la manera más económica y eficaz posible, los expertos sugieren algunas ideas básicas para mantener la casa fresca, sin aumentar el gasto eléctrico [P]