x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

MAFIA Y FÚTBOL

  • MAFIA Y FÚTBOL |
    MAFIA Y FÚTBOL |
29 de septiembre de 2012
bookmark

Esta misma semana el delantero alemán de la Lazio, Miroslav Klose , metió un gol con la mano. Todos celebraron. Él no. Se dirigió al árbitro, le contó lo sucedido y este, obvio, anuló el gol.

Mucho podríamos aprender en nuestro país sobre el juego limpio. Este ejemplo cae como anillo al dedo para enmarcar el debate que abrió el presidente de Millonarios sobre la infiltración de la mafia en el fútbol.

Es triste ver que una gran mayoría de las reacciones a la propuesta de devolver dos estrellas manchadas de dinero de la coca son negativas, algunas violentas y otras que piden no reabrir ese triste episodio. Peor aún, el desconocimiento de lo sucedido en esos tiempos donde los títulos se ganaban en la mesa, donde se compraban árbitros y jugadores (para que botaran un penalti, para que se pararan o para que se dejaran meter un gol) y los mafiosos dueños de la gran mayoría de los equipos los utilizaban para ganar estatus social, para lavar dinero y para apostar entre ellos.

Muchos no saben que el juez Álvaro Ortega fue asesinado en 1989 y que ese año se suspendió el campeonato.

Muchos otros no saben que igualmente el árbitro Armando Pérez fue secuestrado en Medellín. Y la mayoría de los jóvenes que hoy van a los estadios no tienen idea alguna de cómo gran parte de los campeonatos desde mediados de los 80 hasta mediados de los 90 se compraron y no se ganaron en la cancha. No es solo un tema de Millonarios, casi todos los equipos estaban en manos de la mafia. Se salvaban el Cali, el Junior, el Caldas y pocos más.

La infiltración de la mafia en los equipos de fútbol fue parte de ese mismo proceso que se dio en otros sectores de la sociedad. El mismo Estado, cuando el expresidente Alfonso López abrió la ventanilla siniestra que recibía dineros de la droga en el Banco del República, fue alcahueta.

Sin embargo, fue una infiltración que quedó impune. Los jugadores, los árbitros, los técnicos y los testaferros, con contadas excepciones, están libres. Muchos se enriquecieron. Pocos equipos tuvieron sus acciones incautadas por el Estado. Y ninguno, sí, ninguno, perdió la ficha a pesar de que muchos equipos eran abiertamente de la mafia.

Un país no puede cerrar un tema simplemente porque es incómodo.

Santos quiere hacerlo con las Farc y el proceso de paz, pues si el costo es pasar la página sin verdad histórica, nos tendremos que tragar ese sapo.

Los atajos, como dice Antanas Mockus , son el principio de la corrupción de una sociedad. Y con el episodio de fútbol y mafia el país, la justicia, todos pasamos esa página de manera vergonzosa.

Por eso es valiente, muy valiente y hay que aplaudirla y apoyarla, la propuesta del señor Felipe Gaitán de devolver dos estrellas. A eso se le llama reparación simbólica que sana heridas, que deja lecciones y que abre una puerta limpia al futuro. Ese tipo de reparación cierra etapas como debe ser.

No olvidemos que con ese mismo dinero con que se compraban jugadores y árbitros también se financiaban bombas en centros comerciales y en aviones o se pagaban los sicarios que asesinaban candidatos presidenciales, policías, políticos, periodistas y jueces.

Claro, sería ideal que la misma Dimayor, o el Gobierno si tiene los pantalones, iniciara un proceso serio de investigación que no tiene que ser judicial sobre lo que pasó en esos años. Que los otros equipos campeones siguieran el ejemplo que hoy pone sobre la mesa la directiva de Millonarios.

Y así de una etapa triste del país dejar un saldo pedagógico y darles una lección a quienes toman atajos en Colombia y en el mundo.

Klose nos mostró el camino. Mucho pedir, ¿no?.

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

PROCESANDO TU SOLICITUD