José Eugenio Cheché Hernández dijo que nada está perdido aún y que sus jugadores intentarán este miércoles revertir el marcador adverso de 3-0 ante Millonarios para así poder acceder a la final del Torneo Finalización de la Liga Postobón.
“No me voy a resignar, hay una posibilidad y quedan 90 minutos. Lo vamos a intentar, aunque no significa que lo vayamos a lograr. Que la gente vaya a apoyarnos porque ya hemos revertido resultados adversos, como el 2-0 ante Chicó en apenas 45 minutos”, expresó Hernández en dialogo con la prensa barranquillera.
Reconoció que en Bogotá Junior jugó muy mal, pero que también hizo buenos partidos. “Jugamos muy mal, no nos encontramos en el terreno, eso hay que reconocerlo, pero no puede ser por la altura, porque ya hicimos buenos partidos en Tunja, en Manizales y en la misma Bogotá; habrá que recomponer las cosas y jugar para clasificarnos”, agregó.
Sobre sus jugadores manifestó que “el grupo está dolido, no fue una buena presentación. Hay que ser honestos, jugamos un mal partido. Recibimos un gol y perdimos precisión. No fuimos agresivos, cometimos errores que no habíamos tenido antes, eso le facilitó todo a Millonarios. El resultado pudo ser peor”.
De otro lado indicó que para el partido de vuelta ante Millonarios el Junior podrá contar con el portero Sebastián Viera y el mediocampista Luis Narváez, ausentes del juego del domingo por suspensión. El arquero uruguayo reemplazará a Carlos El Peto Rodríguez y Narváez entraría por José Amaya o Jossymar Gómez. Otro que saldría de la formación inicialista sería el zaguero John Valencia.
De otra parte se supo que el técnico de Junior tendrá que presentarse este martes ante la Comisión Disciplinaria de la Dimayor, que citó a declarar, a las 6 de la tarde, al parecer por una discusión verbal que habría tenido con jugadores del Chicó en el entretiempo del juego disputado el pasado jueves en Barranquilla.
Aunque el estratega niega que haya polemizado con los futbolistas ajedrezados. “No sé porqué me citan, yo no he expresado nada, me tocará asistir. Con los jugadores del Chicó no hubo enfrentamiento verbal, sí hubo ofensa por parte de uno de ellos (Yonnhy Ramírez), pero yo no respondí”, dijo el entrenador, que antes de ese cotejo llamó circo al Chicó y embustero a su dueño Eduardo Pimentel.