Aunque la informalidad laboral disminuyó en las 13 principales ciudades del país al cierre de 2013, con 328 mil empleos formales adicionales, a diciembre pasado el 49,02 por ciento de sus ocupados se ganaban la vida en condiciones precarias de seguridad social, estabilidad e ingreso.
Eso quiere decir, según las cifras reveladas ayer por el Dane, que en esas capitales laboran 5,10 millones de trabajadores sin todas las condiciones de ley, 119 mil menos que un año atrás.
Esto incluye a Medellín y su área metropolitana (Valle de Aburrá), que en el trimestre octubre-diciembre de 2013 tenía al 46,70 por ciento de sus ocupados en la informalidad (839 mil), 25 mil más que igual periodo de 2012.
No obstante, en la capital antioqueña el empleo formal, según el Dane, aumentó el doble, eso es 50 mil puestos de trabajo hasta los 957 mil.
Al promediar la tasa anual de informalidad, se tiene que para las 13 ciudades es de 49,28 por ciento, mayor a la tasa de 46,70 que registra Medellín y sus municipios vecinos (unos 800 mil ocupados).
Así se convierte en la tercera ciudad con indicador más bajo, detrás de Bogotá (43,6 por ciento) y Manizales (45,2) y lejos del dramático 72 por ciento de Cúcuta.
Que baje levemente la tasa de informalidad urbana se explica, por ocupación, en el incremento en 114 mil trabajadores los que se cuentan dentro de la categoría "cuenta propia" y 107 mil más hallaron trabajo en el sector privado.
Pero la realidad es más cruda para las mujeres que viven en las 13 ciudades de referencia con una tasa de informalidad de 51,21 por ciento. Para los hombres se ubica en 47,15.
"La calidad del empleo que no mejora, se muestra también en las cifras nacionales de subempleo subjetivo y objetivo para 2013, que se mantienen en tasas del 31.2 y del 11.7 por ciento, respectivamente, lo cual expresa, principalmente, el descontento de los trabajadores en relación con sus ingresos laborales", agrega Héctor Vásquez Fernández, analista laboral de la Escuela Nacional Sindical (ENS).
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