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La incertidumbre ronda a la bancada conservadora

El apoyo a Marta Lucía en la Convención es un campanazo a los congresistas frente a las legislativas.

01 de febrero de 2014
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Si en las elecciones al Congreso la bancada conservadora sufre un descalabro como el que acaba de padecer en la Convención, cuando las bases votaron en contra de la reelección de Santos y se la jugaron por Marta Lucía Ramírez, su candidata prácticamente quedaría a las puertas de ser protagonista en una segunda vuelta presidencial.

Las últimas cuentas de votos del Partido son una contrariedad, pues en las elecciones de 2010, mientras la candidata a la Presidencia, Noemí Sanín se llevó 893.819 votos, y quedó detrás de los partidos de la U, Verde, Radical y el Polo Democrático; ese mismo año en las parlamentarias los conservadores se convirtieron en la segunda fuerza política, luego de la U —2.792.944 votos—, alcanzando 2.257.334 votos.

Además, en las elecciones para alcaldes y gobernadores (2011), los conservadores lograron dos gobernaciones y 193 alcaldías y fueron el segundo partido con más dirigentes municipales.

La explicación para las diferencias en las elecciones de 2010 es que en la primera candidatura presidencial de Juan Manuel Santos, la maquinaria conservadora se la jugó por la reelección de las políticas del expresidente Álvaro Uribe Vélez, aunque tenían candidatura propia. Y ahora las cuentas están así, en un panorama claramente dividido, donde no hay una fuerza política totalmente arrolladora como sucedía en 2010, ¿esos más de dos millones de votos le restarán a la reelección del presidente o se quedarán con él?

Mientras el senador del partido de la U, Roy Barreras, aseguró que la Unidad Nacional no necesita del conservatismo para sacar adelante la reelección y las propuestas del Gobierno en un segundo mandato de Santos, la candidata Marta Lucía Ramírez cree que con las bases y los dirigentes de su partido unidos, logrará ganar las elecciones.

El politólogo de la UPB Miguel Silva Moyano recuerda que los votos de la colectividad conservadora más que estar en manos de las bases, que fueron las que eligieron a Marta Lucía como candidata, están en la maquinaria, que fue la que apoyó la candidatura de Santos en 2010, "porque una cosa es el aval y otra tener los votos".

Si la mayoría de los votos se van con la reelección, y con el conservatismo por fuera de la Unidad Nacional, sería la colectividad la que saldría perdiendo, cree el profesor de Actualidad Política de la Universidad de la Sabana, Juan Camilo Hernández.

El experto considera que en los últimos años el conservatismo ha sido uno de los partidos que menos posibilidades de llegar al poder ha tenido y el que menos cuotas burocráticas ha llegado a tener. Debido a esa falta de fortaleza y de estructura programática han tenido que ampararse bajo la sombrilla de los demás partidos.

"Esto suena muy feo pero, por desgracia, el Partido Conservador se convirtió en la sirvienta de todos los partidos", dijo Hernández, que consideró que no ve posibilidades de que ningún partido aguante con la maquinaria de Santos, y menos los conservadores "porque no tienen ni la estructura ni la manera de llegar al poder y menos con la candidata que tienen, porque es un partido que no se ha renovado y, por eso, no tiene la capacidad para dar la pelea en una presidencial".

Así, el Partido Conservador solo tiene una salida: ganar las presidenciales, porque sino lo hace, y Santos resulta reelegido, se quedarán sin el poder y sin los puestos que le garantizaba la Unidad Nacional, pues hay que recordar que en el gabinete hay tres figuras conservadoras.

La Unidad Nacional
Mientras la candidata presidencial y los sectores cercanos al expresidente Andrés Pastrana insisten en que los conservadores tienen que salir de la Unidad Nacional y de los puestos que tienen en el Gobierno, aduciendo "coherencia", otro grupo no minoritario insiste en que la Unidad Nacional va hasta el 7 de agosto cuando Juan Manuel Santos termina su periodo presidencial.

Aunque Ómar Yepes, presidente de los conservadores, ha dicho que la búsqueda del poder por parte de la colectividad no tiene que reñir con la actual posición que ocupan en el Gobierno, el jueves pasado no asistió a una reunión que Santos tuvo con los presidentes del Partido Liberal, Simón Gaviria; Cambio Radical, Carlos Fernando Galán; Alfonso Prada, de la Alianza Verde; y de la U, Sergio Diaz-Granados, y en donde se evaluó la forma como se reestructurará la alianza.

Tras la reunión, el vocero Simón Gaviria aseguró que la inasistencia de Yepes muestra cómo se reestructurará la Unidad Nacional. Y también dijo que "los tres partidos de la coalición" —la U, Cambio Radical y el Liberal— van a trabajar sin intermediarios en la reelección, refiriéndose al papel de la Fundación Buen Gobierno, que desarrollará un papel "programático".

Marta Lucía Ramírez se refirió a la reunión, y dijo que fue "la salida (de la Unidad Nacional) del Partido Conservador por la puerta de atrás", y recordó que el retiro de la colectividad hubiese sido digno hace unos meses cuando ella lo planteó.

Beatriz Franco Cuervo, investigadora en temas electorales de la Universidad del Rosario, afirma que la política es como el ajedrez, como un juego de azar en el que todo, de pronto, puede cambiar, y sobre todo en las luchas por el poder en las que una cosa se dice y otra se hace.

"Sobre este tema de los conservadores hay que tener en cuenta que se dice lo políticamente correcto, y lo otro es lo que se hace, si estuvieran muy seguros ya hubieran salido a dejar sus puestos en el Gobierno, pero no, porque eso es lo que los mantiene. Ahí hay varias cartas y seguir en el Gobierno es una de ellas".

Una cosa es el discurso de la lucha por el poder y otra cosa es la práctica, atinó la investigadora, que le apunta a la división del Partido Conservador que está entre los que se van con Marta Lucía o con Juan Manuel Santos, porque "la cosa no es como antes que papá (Andrés) Pastrana hablaba y todos obedecían. Ahora hay que mirar lo que dice la gente y así queda un largo trecho por recorrer".

Estadísticamente y según las proyecciones que tiene Franco Cuervo, no es factible que los conservadores le den la pelea electoral a Santos. "Ellos están muy quemados, aunque en política puede pasar de todo, pero el partido nunca ha sido mayoritario y cuando ha llegado al poder ha sido por coyunturas especiales, como en 1998".

La maquinaria
Marta Lucía Ramírez sabe que necesita un partido unido, de lo contrario su aspiraciones se pueden hacer humo. Y aunque ella dice que con su candidatura están las bases del partido, las regiones; los congresistas, que son la cantera de votos, le apuestan a la unidad nacional.

Precisamente, hay un distanciamiento entre Marta Lucía y parte de la bancada de congresistas, y se mostró el viernes, cuando la dirigente les advirtió que revalúen su posición de acompañar a Santos, porque esa decisión les restaría apoyo en las parlamentarias.

Ramírez señaló que su mensaje iba para los senadores Roberto Gerlein y Efraín Cepeda, para que entiendan que las bases del partido están con ella, y que así se demostró en la convención. También les notificó que su gira por el país comenzará esta semana con una visita a los electores conservadores en Barranquilla, en donde les mostrará que si no cambian su posición de seguir con Santos pueden perder el apoyo de las bases.

Reiteró su mensaje al ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, para que se retire del Gobierno, y le advirtió que si dentro de cuatro años quiere ser candidato presidencial del conservatismo debe cumplir los mandatos del mismo desde ya.

Aunque Ómar Yepes ha dicho que la retirada de los ministros es una orden que da la colectividad en pleno, y no la candidata, convocó a la directivas para el miércoles donde se decidirá si se retiran los funcionarios que están en el Gobierno. Momento en el que los conservadores se definirán por su propia candidata o si esperarán el éxito de Santos, para así no jugarse la única carta que tienen de seguir con futuro.

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