Como una premonición de lo que pasará en la Casa de Nariño el próximo 7 de agosto, las fotos del presidente Álvaro Uribe que decoraban los pasillos de la sede de Gobierno desaparecieron por lo que los encargados aseguraron iba a ser un "cambio de imagen".
Mientras dos hombres y dos mujeres sacaban las imágenes, los trabajadores no dejaban de preguntarse si ese sería el comienzo del trasteo del Presidente.
Y sí. Horas más tarde, tras la decisión de la Corte Constitucional de declarar inexequible el referendo que abriría la puerta a una segunda reelección, tuvieron que aceptar lo que algunos aseguraron ya se veía venir.
"No puedo ni hablar. No lo puedo creer. Lo único que digo es que nunca el país tendrá un Presidente como este", dijo Martha, una de las funcionarias de Palacio.
Mientras ella y varios empleados de Palacio caminaban como almas en pena buscando entender lo que pasó, desde Barranquilla, el Jefe de Estado hizo una breve alocución en la que no solo anunció su acatamiento y respeto a la sentencia del alto tribunal sino que defendió al Estado de Derecho sobre el Estado de Opinión.
"Tengo un deseo: el de poder servir a Colombia desde cualquier trinchera, desde cualquier circunstancia, hasta el último día de la vida. (...) Me anima una ilusión: que nuestra democracia mejore el rumbo, pero que no abandone el rumbo", afirmó Uribe quien participaba en una audiencia pública sobre la emergencia social.
El Ministerio del Interior y Justicia expidió un comunicado en el que reiteró que el Ejecutivo "seguirá cumpliendo con su obligación constitucional y legal de brindar todas las garantías a los Partidos, Movimientos Políticos y a sus candidatos, para la libre, transparente y ordenada celebración de los próximos comicios electorales"
8-1, 7-2, 6-3
Las palabras de Uribe cerraron un día que transcurrió como si fuera un paseo en montaña rusa.
Desde temprano, en los pasillos del Palacio de Justicia comenzaron las conjeturas sobre lo que sería la votación más esperada del país. Como si fuera un partido de fútbol se habló de un 8-1, del 7-2 y hasta se especuló con un eventual 6-3.
El receso de casi tres horas que se tomaron los nueve magistrados, fue considerado como la señal que ya se había tomado una decisión. Sin embargo, cuando decenas de periodistas esperaban impacientes a que se convocara a la rueda de prensa que concedería el presidente de la Corte, el magistrado Mauricio González, se supo que los magistrados no habían votado sino que habían expuesto su posición.
Ahí comenzó un nuevo rumor: que se había propuesto aplazar la votación para la próxima semana, lo que en algunos medios era considerado como una señal de que el referendo iba a pasar.
Después del receso y del almuerzo comenzó lo que sería una sesión definitiva para la historia del país.
Casi al finalizar la tarde, cuando se pensaba que no habría votación, se supo que había un pronunciamiento final: siete votos por la inexequibilidad de la ley 1354 que convocaba al referendo reeleccionista y dos en contra.
La ciudad en calma
Si bien en las afueras del Palacio de Justicia un grupo de opositores que esperó todo el día un fallo adverso celebró y lanzó vivas a la Corte, el resto de la Capital quedó en silencio.
Hasta los más fervorosos enemigos del Presidente le reconocieron sus fortalezas como gobernante.
Y no podía haber celebraciones, toda vez que la inmensa mayoría de colombianos que acudirán a las urnas en mayo solo tenían una apuesta: Álvaro Uribe Vélez.
El hecho es claramente demostrable con los resultados de las encuestas, con Uribe los demás solo tenían el calificativo de perdedores y así lo reconocían.
El ambiente en las calles de Medellín no era distinto al del resto de las ciudades. Las calles anoche eran las mismas a la de cualquier viernes: jóvenes en ánimo festivo, pero en calma, sin sobresaltos o manifestaciones. Algunos comentaban el hecho, otros apenas se estaban enterando.
Para uno de los ciudadanos consultados por este diario, así no se vieran expresiones inusuales de júbilo o tristeza, es claro que "la gente está adquiriendo una conciencia más crítica de la democracia".
Otro persona expresó que, así la noticia fuera importante para el país, no había razones para celebrar ni para irse a la casa.
El ambiente en parques, vías principales y cercano a las universidades, era el de siempre. Solo que en las conversaciones de los transeúntes estaba presente un hecho rotundo: el próximo presidente de Colombia no será Álvaro Uribe Vélez.
Objeciones y defensas
La decisión de la Corte no se apartó de la ponencia presentada por el magistrado ponente Humberto Sierra Porto: el referendo era inviable por una cadena de vicios en su trámite.
Los magistrados, consideraron que la iniciativa no solo era abstracta sino que iba en contra de principios constitucionales como la separación de poderes, el sistema de pesos y contrapesos, la alternancia en el poder y la igualdad.
La cadena de errores, fue calificada por el senador del partido de La U Armando Benedetti, como de imperdonables, más cuando provenían de personas del círculo más cercano al presidente Uribe.
Ante las críticas, Luis Guillermo Giraldo, promotor del referendo dijo que respetaba la decisión de la Corte y aseguró que le pasaran la factura del fracaso a su cuenta.
Mientras los uribistas pensaban en lo que pudo ser, los Conservadores aseguraron que su consulta tomaría fuerza; los Liberales, el Polo y los Verdes, aseguraron que se respetó la Constitución y Juan Manuel Santos, anunció que será el candidato por el partido de La U.
Lo cierto fue que anoche la Corte falló y el país fue respetuoso con su decisión.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8