Este año será definitivo para que Isagén pueda cumplir con la meta de su plan de expansión que lo lleve al cierre de 2014 a incrementar el 60 por ciento de su generación de energía, en 40 por ciento su capacidad instalada y a multiplicar su utilidad operacional por 1,7 veces, para llegar a los 853.000 millones de pesos.
De un lado, la central hidroeléctrica Amoyá, (80 megavatios-MW) comenzará a generar este mes desde el sur del Tolima, después de 20 meses de retraso, por razones asociadas a las complicaciones de orden público.
Por otra parte, se mantiene el cronograma para que Hidrosogamoso (Santander) esté entregando energía al país a partir del primero de diciembre de 2014 con su capacidad instalada de 820 MW. Pero esto implicará un 2013 de altas inversiones que estrechan el margen de maniobra financiero de la compañía.
Isagén es hoy el tercer generador de electricidad del país, con cinco centrales, aporta cerca del 17 por ciento de la demanda del Sistema Interconectado Nacional y sus mayores dueños son la Nación (57,66 por ciento), los trabajadores del país mediante los fondos privados de pensiones y cesantías (14,24 por ciento) y Empresas Públicas de Medellín (12,95 por ciento).
Su gerente desde 2001 es el ingeniero Luis Fernando Rico Pinzón, quien se muestra optimista de tener mejores resultados este año después de un 2012 en que llovió menos y en que la generación neta de energía bajó 13,6 por ciento.
¿Cómo pinta el año después de un 2012 malo?
"La verdad es que 2011 fue buenísimo y 2012 fue regular en hidrología y suma el hecho de que Amoyá no haya entrado en operación y tampoco Manso (trasvase en Caldas, suspendido preventivamente por la autoridad ambiental). En los años 2013 y 2014, antes de que entre Sogamoso en operación, los indicadores financieros se estrecharán mucho, porque la deuda llegará a su monto máximo. Por todos esos compromisos con los acreedores se pierde flexibilidad, temporalmente y hace que la operación diaria se vuelva muy importante en este tiempo".
¿Que no haya entrado Amoyá y Manso afecta la base de generación?
"El año pasado generamos entre 9.500 y 10.000 gigavatios hora año y ambos proyectos nos hacen generar 500 gigavatios más. El mayor efecto en ingresos fue por la sequía, incluso el Ideam alcanzó a decir que había principios de un Fenómeno de El Niño".
¿Y cómo arrancó este año?
"Lo veíamos igual que 2012, pero en el trimestre que llevamos vamos bastante mejor de lo que tenemos previsto".
En esas condiciones, ¿cuánto espera crecer en ingresos Isagén?
"Entre un 8 y 9 por ciento más de lo alcanzado en 2012 (1,73 billones de pesos). Sin embargo, en los resultado netos esperamos un nivel similar de ebitda (utilidad antes de intereses, impuestos y demás) similar a 2012 (610.462 millones). Tenemos un presupuesto conservador, pues cuando hicimos los pronósticos, en noviembre pasado, el pronóstico hidrológico no era el mejor".
Además tuvieron que hacer refinanciaciones que aumentaron los compromisos a más de $2 billones...
"Eso se explica por la alta demanda de inversión de los proyectos. Solo en Sogamoso tuvimos en un promedio de 80 mil a 90 mil millones mensuales de inversión el año pasado y en 2013 se mantiene esa tendencia. Si bien hay recursos propios, cerca del 60 por ciento del proyecto proviene de créditos y está contemplado en nuestro plan de expansión".
¿Cuál es hoy el porcentaje de avance de obras de Sogamoso y sus inversiones?
"Estamos en 75 por ciento de ejecución, con unos costos directos de 3,4 billones de pesos que, sumados a los financieros, llegan a 4,1 billones. En costos directos nos hace falta cerca de un billón de pesos que se completan entre este mes y el segundo trimestre de 2014. Con el cronograma vigente, la primera unidad de generación estará lista en febrero, la segunda en abril y la tercera en mayo del año entrante".
¿Las obras en la vía sustitutiva retrasan los tiempos?
"No hemos cambiado el cronograma, aunque hay que establecer un plan de contingencias. Además, ya se cambió el contratista y se está ejecutando ese tramo de la carretera (entre Bucaramanga y Barrancabermeja). Frente a la inconformidad que hubo en la región se contrató a un grupo de expertos internacionales que entregarán su concepto en mayo, para ver si hay que hacer adecuaciones adicionales para la confiabilidad. Ahora bien, la vía la tenemos que hacer en el trazado acordado con el Invías y dispuesto en la licencia ambiental".
De otro lado, ¿hay fecha precisa para la operación de la central Amoyá?
"No, pero a mediados de mayo esperamos que sea esa fecha. Ya estamos haciendo pruebas preoperativas, la primera unidad de generación estará lista este mes y la segunda, pasadas unas tres semanas. Agrego que ahora están las condiciones dadas y agradecemos el compromiso de las Fuerzas Militares".
Con los contratiempos del proyecto, ¿de cuánto son los sobrecostos?
"Ya estamos haciendo los cálculos. Una vez entre en operación la central entregaremos al mercado un informe sobre todo lo que estaba previsto y el resultado final. Pero, sin duda, cuando un proyecto debe tomar 20 meses más de ejecución de lo previsto por amenazas del terrorismo, pues no avanza con el ritmo esperado y hay tiempos muertos que deben reconocerse".
¿Qué lecciones saca la empresa con Amoyá?
"De fondo, esa pregunta nos lleva a decir que no podemos renunciar a hacer proyectos en condiciones difíciles en Colombia. Quizá habrá que tener evaluaciones más robustas sobre lo que puede ocurrir. Si solo se mira fríamente las cifras económicas uno podría estar tentado a decir que no, pero estos proyectos se convierten en la oportunidad de construir país, de incorporar territorio a la formalidad, a la institucionalidad, claro, sin poner en riesgo a la empresa".
En otro tema, ¿por qué Isagén no ha emprendido su internacionalización?
"Seguimos insistiendo en mirar opciones (desde 2010) y hemos encontrado que en generación de electricidad son más cerradas y menos numerosas. Uno no puede ir adquiriendo activos por más de que representen utilidades en el corto plazo. Hay unas directrices estratégicas".
¿A qué se refiere?
"Como se informó en la asamblea de accionistas, hay un compromiso ambiental frente al cambio climático. Eso significa que estaremos lejos de generar energía con hidrocarburos (diesel) y nos lleva a querer activos más limpios de fuentes renovables que son las ‘niñas bonitas’ que todos quieren".
Con ese buen gusto, ¿qué busca y en dónde?
"Nos hemos concentrado en hallar centrales en operación en un ámbito de activos más restringido en Centroamérica, Perú, Chile y Brasil. Pero nadie quiere salir de una central hidroeléctrica en una región donde la generación térmica es alta (y más costosa)".
¿Y no han pensado en buscar proyectos por construir o en otro eslabón de la cadena de energía?
"No se descarta proyectos por construir pero con horizontes muy distintos de tiempo. Mirar otros negocios afines de la cadena es una alternativa que se puede empezar a mirar, pero hasta el momento buscamos opciones en generación".
En tanto, sigue vendiendo energía a Venezuela...
"El año pasado logramos la más alta transferencia histórica de energía eléctrica a Venezuela, alcanzando los 478,7 gigavatios hora, con ventas que aumentaron 89,6 por ciento (hasta 128.361 millones de pesos)".
¿Y qué hacer después de que quedó en al aire la interconexión con Panamá?
"Interconexión sin aval del gobierno panameño no tiene sentido. Este impasse es una coyuntura por superar en lo económico y habrá que buscar esquemas, pero en esta etapa es un trabajo de gobierno a gobierno. Parto de la idea de que algunos costos de interconexión deben de ser asumidos por las demandas con unos beneficios que superan los costos que asuman. Ahora bien, no todo es asunto de plata e implica aprobaciones y la necesidad de armonizar las regulaciones".
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