El sindicato internacional de futbolistas (FIFPro) denunció este miércoles que un 11,9 por ciento de los jugadores fueron tanteados para amañar el resultado de un partido y que más del doble, un 23,6 por ciento, están seguros de que se amañan partidos en sus campeonatos de liga.
El presidente de la división de FIFPro en Asia, Brendan Schwab, hizo públicas estas cifras durante su intervención en la Conferencia Internacional de Interpol sobre amaño de partidos que este miércoles empezó en Kuala Lumpur, dentro del acuerdo alcanzado entre Fifa e Interpol en 2011 por el que se creó en este organismo la unidad para la integridad del deporte.
Schwab afirmó que "todos los miembros de la familia del fútbol, los gobiernos y las autoridades policiales deben trabajar de forma conjunta para combatir los problemas" que le rodean y enumeró los principales para FIFPro, que engloba a 56 sindicatos de jugadores de todo el mundo y representa a 65.000 futbolistas.
Según la intervención de Schwab, un 41,1 por ciento de jugadores no cobra a tiempo y un 5 por ciento de ellos debe esperar más de seis meses para percibir su salario; casi un 93 por ciento de los impagos responde a la situación financiera de los clubes y uno de cada nueve futbolistas ha sido víctima de actos violentos, la mayoría causados por aficionados.
Los datos expuestos, reflejan que más de un 10 por ciento de los futbolistas sufre acoso -originado por los directivos de los clubes (64 por ciento) y los entrenadores (24 por ciento)- y que uno de cada diez informes sobre partidos señala actitudes racistas y discriminatorias procedentes de los aficionados.
"Los jugadores están unidos para trabajar con la familia del fútbol, gobiernos y autoridades policiales para alertar ante la amenaza de amaños. Les pedimos que se unan a nosotros en la lucha para mantener la integridad y la dignidad de las carreras de los futbolistas profesionales y para ello es esencial que podamos mantener la integridad del juego", dijo Schaw.
El representante de FIFPro aludió al trabajo que el sindicato realizó en Europa del Este y que culminó con la elaboración del Libro Negro, que refleja "la pobreza del fútbol", pero insistió en que no sólo los futbolistas de esa zona sufren los problemas citados.