La esperada intervención de E.U. a Siria por el uso de armas químicas tiene expectante al mundo. Ahora Washington busca el apoyo de su Congreso, para decidir si efectivamente atacará al régimen de Bashar Al Asad.
Una persona que estuvo durante seis años cerca del presidente de E.U., Barack Obama, es Daniel Restrepo, o ‘Dan’ como se le conoce en la Casa Blanca, un norteamericano con raíces paisas que conoce bien esa prudencia de Obama que muchos cuestionan pero que ha resultado efectiva para devolverle a E.U. un protagonismo "inteligente" a nivel global.
Esta semana visitó a Medellín —invitado por la Agencia de Educación Superior de Medellín, Sapiencia—y sobre Siria y otros temas hablamos con ‘Dan’.
Los republicanos le critican a Obama la falta de carácter para actuar con Siria...
"Este tipo de críticas son cotidianas para la realidad norteamericana. Te critican si haces algo o te critican si dejas de hacerlo. En mi concepto, el presidente Obama ha hablado claramente y ratificado que el régimen usó armas químicas en Damasco, dejando más de 1.400 muertos. Con su prudencia, él lo que ha buscado es restablecer la buena imagen y comportamiento externo de E.U., trabajando en consenso y no de manera imponente, lo que era más común en gobiernos anteriores, que pasaban por encima de los demás. Todo este tiempo de consultas, que se suma a la inspección de los miembros de la ONU en Siria, busca proteger las normas internacionales".
¿Así se protegen los DD.HH.?
"La idea es evitar más violaciones a los derechos humanos y que no vuelvan los ataques con armas químicas contra la población".
¿La prudencia es lentitud?
"No, la prudencia del presidente Obama se concreta cuando busca cooperar con los países aliados para intervenir. Esto no quiere decir que E.U. se quiera imponer para armar un nueva guerra. Lo que sí hará es responder a esta violación tan grande a las normas internacionales y para ello se está tomando su tiempo".
¿Todos esperan un ataque o cuál sería otra forma de actuar de E.U.?
"Esa es la gran complicación, ninguno sabe cómo será exactamente la operación. Sabemos que hay movimientos en el Mediterráneo pero todo hace parte de una presión contra el régimen. Lo que estamos viendo dentro del Gobierno de E.U. y sus aliados es que están pensando antes de actuar, se están tomando el tiempo necesario para operar efectivamente. Reitero que no se quiere repetir la historia del presidente George W. Bush con Irak, que no pensó antes de actuar.
Hemos visto las consecuencias negativas con esto. Lo que vemos ahora es un proceso lento que pretende responder contundentemente contra Siria, pero sin entrar directamente en el conflicto interno, el cual es complicadísimo de resolver".
Insiste usted en que no habrá guerra...
"E.U. no está buscando que haya una guerra abierta en Siria, tampoco la comunidad internacional lo está buscando. Lo que sí parece estar haciendo E.U. es darle respuesta a la violación de una norma internacional que prohibe el uso de armamento químico, lo que sí hizo el régimen de Bashar Al Asad. El cómo responder a esto, es lo que se debate políticamente, especialmente en el seno de Naciones Unidas y en la avanzada diplomática estadounidense".
¿Latinoamérica también tiene injerencia en esta tensión con Siria?
"Claro que sí, el papel de esta región es importante porque es una discusión global y el aporte latinoamericano es ahora más destacado por el rol que tiene a nivel global. Esta discusión es una oportunidad interesante de participar, no desde una guerra generalizada. Se trata más bien de condenar los actos del régimen como una violación gravísima a las normas internacionales".
Uno de los opositores más importantes al ataque aliado es Rusia. ¿Qué piensa de su presidente Vladimir Putin?
"Rusia ha decidido enfrentarse diplomáticamente con E.U. y Siria es el mejor ejemplo, porque históricamente es un aliado del Gobierno de Moscú, vínculos que vienen desde la Unión Soviética, y por eso el régimen de Al Asad es protegido. Putin viene de la Guerra Fría, la conoce muy bien y tiene un comportamiento y una mentalidad muy de esa época, que no es muy moderna. Estamos viendo el efecto de esa mentalidad frente a las diferencias políticas de ambos países".
¿Cómo fue su trabajo al lado de Obama?
"Trabajé seis años con él. Primero fui vocero no oficial de su gobierno para asuntos latinoamericanos, luego hice parte del equipo de transición del Departamento de Estado, preparando la llegada a ese cargo de la secretaria Hillary Clinton. Luego estuve en el Consejo de Seguridad Nacional dirigiendo la política estadounidense para América Latina. Posteriormente, salí del Gobierno para dedicarme de lleno en la campaña por la reelección del presidente y allí hice lo mismo, trabajé por los temas hispanos. De hecho el voto latino fue el que pesó para que continuara en la Casa Blanca".
Ese fue un importante logro..
"Fueron varios, entre ellos el que en su primer Gobierno Obama visitara cinco veces a Latinoamérica, récord para un presidente norteamericano. También el haberle dado mayor protagonismo a la región en la agenda de la Casa Blanca. Pero el haber logrado el objetivo reeleccionista con el apoyo latino fue muy destacado".
¿Quedó con buenos recuerdos de esos seis años?
"Fueron increíbles. La primera etapa que tuve fue en su primer Gobierno, estuve tres años y medio de lleno en la Casa Blanca. La segunda parte también fue gratificante porque pudimos cumplir los objetivos que nos trazamos para su reelección, diseñando la estrategia con Latinoamérica".
¿Cuándo dejó de ser su asesor?
"Una vez reelecto el presidente Obama me dediqué otra vez a mi familia, tuve tiempo para ella de nuevo y comencé mi carrera como asesor empresarial. Todavía tengo conexión con el Gobierno pero aclaro que no hablo como vocero del Gobierno, mis comentarios son personales y no soy voz oficial".
¿Con qué recuerdo se queda?
"En que fue algo único para mí tener la oportunidad de trabajar con Obama y su equipo. Eso de tener alguna injerencia en la política latinoamericana a mí me llenó de orgullo. Lo disfruté todos los días pero debo reconocer que fue duro y agotador. Trabajar en ese mundo se torna cansón, todavía me estoy recuperando un año después de mi salida y aún me falta".
¿Es incansable el presidente Obama?
"La resistencia que él tiene para hacer lo que hace es increíble. Como él mismo dice: no hay decisión fácil que llegue a su escritorio, las fáciles simplemente no le llegan. Él vive todo el día y todos los días del año tomando decisiones difíciles, graves y profundas, como actualmente está con Siria. Debo decir que él ha sabido sortear cada una de estas dificultades porque incluso cuando él llegó a la Presidencia por primera vez en enero de 2009, el país estaba en medio de una crisis económica grave, casi sin precedentes, pero la resistencia que él demostró en los primeros cuatro años de Gobierno y en lo que va de este, han demostrado su fortaleza, además que su estrategia ha funcionado".
¿Entonces ya están saliendo de la crisis?
"Digamos que sí hemos avanzado, no tan rápido como quisiéramos pero tenemos una parálisis política interna por la radicalización del Partido Republicano. No obstante, la economía se ha ido recuperando lentamente. En gran parte por medidas que no fueron populares inicialmente, que fueron de gran impacto en el corto plazo pero que en el mediano trajo sus frutos, útiles para la salud económica del país y del mundo".
Pero usted optó por cambiar este ritmo de trabajo...
"Sí, inmediatamente el presidente Obama logró la reelección en noviembre de 2012, tuve la oportunidad de cambiar de actividad profesional. Me fui con la misión cumplida".
¿Qué le dijo el presidente cuando le renunció?
"Apenas tuve la oportunidad de hablar con él recibí su apoyo, porque parte del motivo por el que trabajé con él era su reelección y lo logramos. Él estaba muy contento pero yo era un hombre más de afuera que de adentro del Gobierno".
¿Alguna anécdota?
"Cuando sales del Gobierno tú puedes tomarte una foto con el Presidente y tu familia en el Despacho Oval. Pude hacerlo con mis dos hijas y cuando fuimos donde el presidente le dije que eran ellas las que le habían ganado el pulso para que me quedara, ellas me necesitaban más. Él me dijo que no había nada que hacer y entendió muy bien las razones familiares por lo que aceptó mi salida".
Como norteamericano de raíz paisa, ¿qué destaca de Latinoamérica?
"La transformación que está teniendo desde el punto de vista económico, social, deportivo, cultural y en la mayoría de los aspectos que han motivado una relación más estrecha con E.U. Además la cantidad de latinos que vive en E.U., la cual asciende a 50 millones de personas, segmento que se convierte en la tercera población y la tercera economía Latinoamérica, con la particularidad que está dentro de E.U. Estamos hablando de que tienen un poder económico del orden de los mil millones de dólares, superados solamente por Brasil y México en tamaño y poder económico".
Hay críticas por las demoras en la Ley de Inmigración...
"Esas críticas comienzan por el propio presidente Obama. El Ejecutivo norteamericano ha criticado la lentitud del proceso de aprobación por parte del Congreso. Nuestro sistema migratorio no funciona, está quebrado y se tiene que reformar. He trabajado este tema por varios años y creo que estamos más cerca que nunca aunque el Partido Republicano tiene un debate al respecto, donde los más radicales están ganando y están en contra de una reforma. Por eso, lo que vamos a ver en los próximos meses es quién gana ese debate".
¿Qué piensa de Venezuela?
"Hay países en la región que buscan enemigos exteriores por razones políticas internas y por ocultar sus dificultades. Venezuela es uno de ellos. E.U. no está interesado en crear ningún conflicto en la región con nadie. El principio básico del presidente Obama es trabajar desde el principio con los países que han demostrado interés en cooperar con E.U. para que sean socios y afronten los retos actuales".
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8