La Casa Blanca dijo el jueves que la zona de defensa aérea establecida por China en el Mar de China Oriental es "inaceptable" e instó a Pekín a no implementarla, aunque no le pidió que revirtiera su declaración.
En línea con las críticas vertidas anteriormente, el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney describió las acciones de China como "peligrosas y provocativas", puesto que han incrementado el riesgo de generar una crisis, y dijo que no era consistente con el comportamiento de una gran potencia.
"Nosotros, los Estados Unidos, no reconocemos y no aceptamos esto, y no cambiaremos la forma en que Estados Unidos realiza operaciones militares en la región", dijo Carney a periodistas.
La decisión de China el mes pasado de declarar la zona de defensa de identificación aérea en un sector que incluye islas disputadas con Japón ha desatado protestas de Tokio y Seúl, aliados de Washington.
Estados Unidos ha aclarado que se apegará a las obligaciones de tratados que le exigen defender las islas controladas por Japón, pero también se ha mostrado reacio a verse arrastrado a un enfrentamiento militar entre Japón y China.
Bajo las normas que China impuso en la zona, todas las aeronaves deben informar sus planes de vuelo a las autoridades chinas, mantener contacto por radio y responder rápidamente a las solicitudes de identificación.
Las aeronaves de Estados Unidos, Japón y Corea del Sur han ingresado a la zona sin informar a Pekín desde que ésta fue anunciada el 23 de noviembre.
Funcionarios estadounidenses, incluido el vicepresidente Joe Biden durante una visita a Pekín esta semana, han presionado a China, pero manteniendo la cautela, aparentemente con la intención de evitar que las tensiones sigan aumentando.
En la reunión del jueves en la Casa Blanca, Carney descartó las preguntas de periodistas sobre si Estados Unidos quiere que China revoque su declaración o si Washington podría aceptar una solución que permita la existencia de la zona siempre y cuando Pekín no la haga respetar.