Los colombianos aceptamos contribuir económicamente con las obras públicas que nos benefician y este es el sentido de los peajes, cuyo recaudo se destina a la construcción de vías o a su mantenimiento.
Lo que resulta inaceptable es que estos peajes tengan alzas desproporcionadas, que no se corresponden con la inflación ni con el estado de la vía a la que se destinan los recursos, como viene sucediendo en la Conexión Vial a Occidente. El incremento del 18% golpea a los transportadores de carga, a las rutas de pasajeros y a los turistas. Su efecto se está reflejando también en el sector comercial y hotelero. Lo que faltaba es que por el descontento con el alza injustificada se estén gestando protestas, ante los oídos sordos del Ministerio del Transporte, que ni al Gobernador le ha hecho caso.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8