En un diálogo entre los entrenadores argentinos César Luis Menotti y Ángel Cappa quedó constancia de esta máxima: "En el fútbol no hay pesos ni medidas excluyentes".
Lo cual significa que puede haber jugadores pequeños como Lio Messi, imparables. O incluso, bajitos y pasados de peso, como Diego Maradona, capaces de destruir en segundos una defensa de gigantes ingleses. También se entiende que en este juego, esencialmente colectivo y colaborativo, un equipo con un promedio de estatura bajo, como Chile, puede pasar por encima de Australia y luego de España.
Pero, a la par, un gigante como Robin van Persie, de 1,88 metros, puede volar por el aire y cabecear de "palomita" o rematar de volea, con la agilidad y la plástica de un trapecista.
Ahhh, el fútbol, juego cautivador e impredecible. Ya se fueron Australia y España, el campeón titular del mundo. Así es: un deporte, un juego, con sus azares, pero también con sus dinámicas de fuerza e inteligencia asombrosas.
Debe seguir siendo, eso sí, lúdica, diversión, fiesta. Cero violencia. No hay excusa posible para cargarle vandalismos.
Hoy festejamos nosotros: saltan a la cancha 11 luchadores colombianos que nos transmiten amor y orgullo patrios, esperanzas y sueños.
Vamos a apoyarlos, desde donde estemos, compatriotas, llenos de buena energía, pero lejos de agredir a otros seres humanos, se gane o se pierda. Vamos a contagiarnos de fiebre amarilla, pero sin desvaríos.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8